Albares advierte que la guerra de Rusia en Ucrania no puede tener "premio" ante el plan de paz de Trump

El jefe de la diplomacia española alertó durante la cumbre del G20 en Johannesburgo que cualquier pacto entre Moscú y Kiev debe preservar la soberanía de Ucrania, advirtiendo que Europa rechaza concesiones que recompensen la agresión rusa y comprometan la seguridad regional

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Durante la serie de encuentros mantenidos con líderes internacionales en la cumbre del G20 de Johannesburgo, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, puso de relieve el riesgo de que las negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania puedan derivar en concesiones territoriales a favor de Rusia, situación que podría sentar un precedente con graves consecuencias para la seguridad europea. Tal como reportó la prensa que cubrió la cita, Albares insistió en que cualquier solución acordada entre Moscú y Kiev debe salvaguardar la integridad territorial de Ucrania y evitar que la parte agresora obtenga beneficios como resultado del conflicto. Según detalló el medio presente en el evento, Albares enfatizó que Europa rechaza categóricamente la posibilidad de que la guerra de agresión desencadenada por Rusia genere una recompensa para Moscú, postura especialmente relevante ante las propuestas de paz debatidas en Washington y los rumores acerca de un posible plan del presidente estadounidense, Donald Trump, que contemplaría cesiones territoriales.

De acuerdo con lo publicado por la fuente, Albares expuso ante la prensa que el desenlace de estas negociaciones tendrá un impacto directo sobre el entorno geopolítico europeo. Señaló que la Unión Europea se mantiene unida y brinda su apoyo al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en momentos que definió como cruciales para el futuro del continente. Ante las especulaciones sobre un acuerdo que implicaría la entrega de territorios actualmente bajo ocupación rusa, el titular de Exteriores español expresó su preocupación por las consecuencias de permitir que una agresión militar termine con la obtención de beneficios para el agresor. En palabras citadas por el medio, Albares remarcó: “No podemos permitir que una guerra de agresión tenga premio”.

La cobertura del evento indica que el ministro español recalcó la necesidad de que cualquier eventual acuerdo de paz sea “justo y duradero”, descartando la opción de un arreglo que se limite a ser una tregua temporal hasta el siguiente estallido de hostilidades. Según detalló la fuente, Albares insistió en evitar que este proceso derive en una solución que represente únicamente “un paréntesis entre dos guerras”, subrayando el peligro que supondría institucionalizar el beneficio para los países que inician conflictos armados y animar así futuras agresiones similares.

Según informó el medio, la posición mantenida por Albares se enmarca en la inquietud que comparten varios gobiernos europeos ante las propuestas transmitidas por Estados Unidos, que, según estas informaciones, incluyen la posibilidad de ceder zonas arrebatadas a Ucrania durante los combates. Albares argumentó durante los encuentros que la soberanía ucraniana no puede pasar inadvertida en ninguna etapa de las conversaciones, reiterando que el futuro de la propia Europa está íntimamente vinculado a la resolución de este conflicto.

El medio también consignó que la delegación española defendió en múltiples momentos la postura de la Unión Europea, reiterando la unidad de los estados miembros frente a los riesgos que, a su juicio, plantearía una negociación que contemplara ventajas para Rusia tras la invasión de Ucrania. En sus declaraciones, el ministro reiteró que Ucrania debe permanecer en el centro de las decisiones que se adopten en este contexto y advirtió sobre el peligro de asentar reglas que puedan emplearse en futuras crisis para legitimar el recurso a la fuerza militar como un medio para lograr modificaciones fronterizas.

En el cierre de su intervención, y según reflejó la cobertura del encuentro, Albares sostuvo que cualquier resolución sobre el porvenir de Ucrania debe contar con el consentimiento tanto de la población ucraniana como de las naciones europeas implicadas, remarcando que el desenlace de estas conversaciones establecerá un referente para la gestión de futuras disputas en Europa oriental y más allá. De acuerdo con la fuente, el responsable de la diplomacia española insistió en que la decisión sobre la paz no debe anteponer los intereses de terceros a la voluntad y la seguridad del pueblo ucraniano y sus aliados en la Unión Europea.