Sugerencias contra el frío: ¿por qué lo padecemos en el home office?

El recorrido hasta el escritorio es corto, y al refrigerador también: el teletrabajo cuenta con numerosas ventajas, pero no precisamente con la de propiciar suficiente movimiento, y por eso muchas veces tenemos frío. ¿Qué podemos hacer?

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ILUSTRACIÓN - Frotarse las manos para darse calor no tiene un efecto a largo plazo si ya estaban frías. Mejor es calentarlas tomando entre ellas una taza de té o café caliente. Foto: Christin Klose/dpa
ILUSTRACIÓN - Frotarse las manos para darse calor no tiene un efecto a largo plazo si ya estaban frías. Mejor es calentarlas tomando entre ellas una taza de té o café caliente. Foto: Christin Klose/dpa

El recorrido hasta el escritorio es corto, y al refrigerador también: el teletrabajo cuenta con numerosas ventajas, pero no precisamente con la de propiciar suficiente movimiento, y por eso muchas veces tenemos frío. ¿Qué podemos hacer?

Incluso cuando la temperatura de la habitación sea la adecuada, pasamos mucho frío sentados al escritorio en casa. Sobre todo, en las manos y en los pies.

¿Por qué se produce este fenómeno? El fisiólogo y profesor Ralf Brandes explica qué sucede en nuestro cuerpo y cómo podemos procurar calor.

dpa: ¿Por qué padecemos tan rápidamente de frío durante el home office?

Ralf Brandes: Los caminos son cortos, no nos movemos y estamos permanentemente sentados. Ante la falta de movimiento, el corazón bombea menos sangre a los brazos y piernas. Entonces llega menos sangre caliente a las extremidades y lentamente nos enfriamos.

Ante la temperatura que desciende, el organismo intenta mantener principalmente caliente el centro corporal, ya que las extremidades no resultan tan importantes para sobrevivir. Por esa razón, padecemos principalmente de manos y pies fríos. Y cuando estos se enfrían resulta difícil que vuelvan a entrar en calor.

dpa: ¿Qué podemos hacer contra el frío?

Brandes: Poner en marcha la circulación y acelerar el corazón a más de 100 latidos por minuto. Esto puede hacerse, por ejemplo, saltando. Esforzar los músculos, sudar. Eso aporta calor.

También ayuda recibir calor externo, por ejemplo a través de un baño caliente o un té caliente. El alcohol, en tanto, también ayuda, ya que posee un efecto similar al del deporte y abre los vasos sanguíneos.

En cambio, calcetines o una manta apenas aportan bienestar, sobre todo cuando ya se padece el frío. Al igual que el mover manos y pies.

dpa: Cuál sería una estrategia ideal antifrío?

Brandes: Evite un lugar de trabajo con corrientes de aire. Junto a una ventana siempre hay corriente, siempre. Quien trabaje por ejemplo en un sótano debe saber que la mayor humedad del aire allí también provocará más frío.

Aumentar la temperatura en el cuarto tampoco será de utilidad. Para no sufrir frío, esta debería ascender a hasta los 29 o 30 grados.

Pero esto no resulta beneficioso, ya que temperaturas tan elevadas provocan sueño. Por lo general, es suficiente con que la temperatura alcance los 21 grados, ya que por encima de 25 aparece la fatiga.

Una vez optimizado el lugar de trabajo, asegúrese de mantener el calor tanto por dentro como por fuera. Básicamente, levántese una vez por hora y camine durante dos o tres minutos. Realice algún salto y beba cada tanto un té caliente o sumerja sus pies en agua caliente.

RALF BRANDES es secretario general de la Sociedad Alemana de Fisiología. Además se desempeña como director del Instituto para Fisiología Cardiovascular en la Clínica Universitaria de Fráncfort.

dpa

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