En mitin marcado por altercados, candidato ultraderechista francés promete "reconquistar" el país

El candidato de extrema derecha a las elecciones presidenciales francesas, Éric Zemmour, prometió este domingo a miles de sus seguidores la "reconquista" de Francia, durante un primer mitin marcado por violentos altercados.

"¡Hoy son 15.000! 15.000 franceses que han desafiado lo políticamente correcto, las amenazas de la extrema izquierda y el odio de los medios de comunicación", dijo el expolemista, de 63 años, a sus seguidores, que agitaban banderas francesas y gritaban "¡Zemmour presidente!"

"El reto es inmenso, si gano, será el inicio de la reconquista del país más bonito del mundo", prometió el candidato, que lleva meses construyendo su discurso sobre el rechazo a la inmigración y al islam, que según él amenaza a "un pueblo francés que lleva aquí mil años y que quiere seguir siendo dueño de su casa".

El candidato, que llegó más de una hora tarde, hizo una entrada triunfal en el evento, al son de una música grandilocuente.

"Escucharon decir que soy fascista, racista, misógino", dijo Zemmour, condenado dos veces por incitación al odio racial y que ahora se presenta como una persona perseguida por una "jauría de políticos, periodistas y yihadistas".

El sábado, el equipo de Zemmour desveló su eslogan oficial de campaña: "Imposible no es francés", una cita atribuida a Napoléon. Su partido fue presentado oficialmente el domingo con el nombre de "¡Reconquista!".

- Violencias -

A la llegada del candidato, se produjeron violentos incidentes en la inmensa sala del Parque de Exposiciones de Villepinte, al norte de París.

Un grupo de activistas de SOS Racismo, que llevaban a cabo una acción "no violenta", fueron agredidos por los participantes en el mitin, constataron periodistas de la AFP. Al menos dos de ellos sangraron.

En un video difundido por la asociación, se les ve recibir golpes y sillas lanzadas por otras personas. Cinco personas resultaron heridas y dos de ellas fueron atendidas por los bomberos, según la asociación.

Estas personas de SOS Racismo "no tenían que haber estado ahí, no hay que venir a provocar en nuestra sala", reaccionó Antoine Diers, un miembro del equipo de campaña de Zemmour.

El equipo del candidato aseguró además que este último quedó herido en la muñeca después de que alguien le agarrara justo antes de salir al escenario. Se está estudiando interponer una denuncia.

Un gran dispositivo de seguridad rodeó el lugar del mitin y más de un centenar de manifestantes que protestaban contra el "racismo, el negacionismo y la homofobia" del candidato fueron dispersados por la policía.

Cuarenta y seis personas, que se encontraban en una zona donde no se podían manifestar, fueron detenidas, anunció la prefectura.

Horas antes, también hubo una manifestación en París en contra del candidato presidencial. Según la policía, la protesta congregó a 2.200 personas. Pero los organizadores afirman que hubo 10.000 asistentes.

El mitin de Zemmour llega apenas cinco días después de que este mediático escritor confirmara su candidatura a las presidenciales de 2022 con un video de campaña lleno de aciagas alertas sobre el futuro del país, que quiere "salvar".

Durante un discurso de una hora y media, Zemmour prometió acabar con la inmigración, suprimir la reagrupación familiar, expulsar a todos los inmigrantes ilegales y suprimir las ayudas sociales a extranjeros no europeos.

Unas promesas que atraen a sus seguidores.

Maria, una jubilada que acudió al mitin, explicó a la AFP que apoya al candidato para luchar contra el "Gran reemplazo", una teoría según la cual las poblaciones africanas y musulmanas reemplazarán a los pueblos europeos.

"En mi calle solo se habla árabe. Hay que salvaguardar nuestras tradiciones, no estar sumergidos por la cultura musulmana", dice esta mujer polaca que llegó a Francia hace 20 años.

- Apoyos -

Zemmour, que busca rebasar a la histórica líder de la extrema derecha de Marine Le Pen, quiere demostrar que es un serio contendiente para destronar al actual presidente, Emmanuel Macron.

El polemista también quiere recabar apoyos entre los votantes más conservadores del partido tradicional de la derecha francesa, Los Republicanos, que escogieron el sábado a la moderada Valerie Pecresse para la carrera presidencial.

Esperó varios meses antes de declarar oficialmente su candidatura mientras desplegaba una especie de campaña virtual promoviendo su último libro por todo el país.

En septiembre y octubre aparecía bien posicionado en los sondeos, pero ha perdido fuerza desde entonces. El video de lanzamiento de su campaña, esta misma semana, fue criticado por todo el espectro político.

Actualmente, tiene un 13% de las intenciones de voto.

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