La defensa del Chelsea tiene fecha de caducidad

El jugador del Chelsea ,Antonio Rudiger, en una foto de archivo. EFE/EPA/Neil Hall
El jugador del Chelsea ,Antonio Rudiger, en una foto de archivo. EFE/EPA/Neil Hall

Manuel Sánchez Gómez
Londres, 1 dic (EFE).- La gran fortaleza del campeón de Europa tiene fecha de caducidad: el 30 de junio de 2022. Ese será el día que Thiago Silva, Antonio Rudiger, César Azpilicueta y Andreas Christensen terminan contrato con los 'Blues'.
Ninguno de ellos ha renovado aún si vínculo con el conjunto de Stamford Bridge y exactamente en un mes podrán empezar a negociar con equipos de fuera de las islas británicas.
Son cuatro futbolistas imprescindibles en el esquema de Thomas Tuchel, que gusta de jugar con tres centrales, y cuatro posibles golpes al campeón de Europa y actual líder de la Premier League.
El que más encaminada tiene la renovación es Silva, que precisamente es el que menos tiempo llega en el Chelsea. Llegó hace año y medio y en ese poco espacio de tiempo se ha convertido en el comandante de una defensa y en el aporte de veteranía a una línea en la que coincide muchas veces con los jóvenes Trevoh Chalobah y Reece James.
Su renovación es la más sencilla porque Silva, a sus 36 años, pretende estar en el próximo Mundial de Catar 2022 y no hay mejor escenario para asegurarse el hueco que el Chelsea. Pese a su veteranía, Silva solo se ha perdido tres partidos en esta Premier y ha participado en los cinco de Champions League.
Otra renovación en la que incide Tuchel es la de Azpilicueta. El español es capitán del equipo, acaba de estar entre los mejores jugadores del mundo en el Balón de Oro y se reafirmó en la selección española en la pasada Eurocopa. El problema con Azpilicueta es que, a sus 32 años, está perdiendo peso en el equipo debido a la irrupción de Reece James, que se ha convertido esta temporada en el máximo goleador del equipo. Su polivalencia, pudiendo jugar también de central en la defensa de cinco (como hizo en la final de la Champions), es un aspecto muy valorado por Tuchel.
Los casos más enquistados son los de Christensen y Rudiger. El danés, que lleva muchos años en la estructura del Chelsea, también ha perdido peso en el equipo y está viendo cómo jóvenes como Chalobah están disfrutando de más oportunidades que él. Ya estuvo en la rampa de salida en la época de Frank Lampard, pero Tuchel consiguió recuperarle para la causa.
A sus 25 años, Christensen se ve con nivel como para ser titular en algún grande de Europa y tendrá que verse con más galones como para aceptar la oferta del Chelsea.
Rudiger es el que parece más alejado de Stamford Bridge. El central alemán, que también resucitó con la mano de Tuchel, está valorado ya como uno de los mejores del mundo. No así por su salaro actual. Este es el mayor inconveniente para que el germano renueve. Rudiger quiere estar al nivel de los mejores pagados del equipo porque entiende que si el Chelsea es el equipo menos goleado de Inglaterra y un conjunto conocido por su solidez, es en parte gracias a sus actuaciones.
Pero el Chelsea está lejos de las pretensiones del jugador y ahí es donde aparecen otros grandes de Europa como el Real Madrid o el Bayern de Múnich, dispuestos a aprovechar el ahorro del fichaje en proporcionarle una ficha mejor.