Preocupación por activistas expulsados por Rusia a Asia central

Organizaciones de defensa de los derechos humanos manifestaron su preocupación por la suerte de dos activistas reenviados por Moscú a Tayikistán y Turkmenistán, coincidiendo con la visita el lunes del jefe de la diplomacia de la Unión Europea a Asia central.

El domingo, la oenegé Freedom for Eurasia anunció que Azat Isakov había sido "secuestrado" el 20 de octubre en Rusia por los servicios secretos de Turkmenistán, con la ayuda de los servicios de seguridad rusos, y fue trasladado a la fuerza a este país.

"La policía está aquí. Si me encuentran, me llevarán. Estoy escondido", escribió Isakov a uno de sus colegas, antes de "desaparecer sin dejar rastro", declaró Freedom for Eurasia, que instó a Bruselas a "presionar al gobierno turkmeno para que libere a los presos políticos".

Estas declaraciones tienen lugar precisamente cuando el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, se desplaza el lunes a Dusambé, la capital de Tayikistán, donde debe reunirse con los ministros de Exteriores de cinco países de Asia central.

El caso de otro activista de derechos humanos preocupa a las oenegés: el de Izat Amon, oriundo de Tayikistán.

Amon, que defiende los derechos de los migrantes tayikos en Rusia, fue "trasladado ilegalmente" a Tayikistán después de haber "desaparecido" en Moscú en marzo, explicó el lunes a la AFP la investigadora de Human Rights Watch (HRW) Syinat Soultanalieva, que también pidió a la Unión Europea reclamar "la liberación de los presos políticos".

En estos últimos años, se han multiplicado en Rusia las repatriaciones forzadas de activistas de derechos humanos procedentes de las antiguas repúblicas soviéticas de Asia central.

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