Hambrienta de combustible, China mira a EEUU mientra Europa contempla planes de ayuda

FOTO DE ARCHIVO: Una central eléctrica de carbón en la ciudad de Baotou, en la región autónoma china de Mongolia Interior, 31 de octubre de 2010.  REUTERS/David Gray
FOTO DE ARCHIVO: Una central eléctrica de carbón en la ciudad de Baotou, en la región autónoma china de Mongolia Interior, 31 de octubre de 2010. REUTERS/David Gray

Por Chen Aizhu, Jessica Jaganathan y Scott DiSavino

15 oct (Reuters) - La crisis energética de China se agudizó el viernes, con los precios del carbón alcanzando un máximo histórico a medida que el clima frío se extiende y los precios del gas se disparan, impulsando a las principales compañías energéticas del país a negociar acuerdos a largo plazo con los proveedores de Estados Unidos, según dijeron a Reuters fuentes consultadas.

El aprovisionamiento energético se ha convertido en un punto central en las agendas de los países de Asia y Europa, ya que la escasez de carbón y el aumento de los precios del gas han provocado cortes de electricidad y han asfixiado a las fábricas que suministran a grandes marcas como Apple, justo cuando la economía mundial se recupera de las restricciones por el coronavirus.

Para proteger a los consumidores de la subida de los precios a medida que se acerca el invierno, los líderes de la Unión Europea parecen dispuestos a dar luz verde a las medidas de emergencia de los distintos Estados miembros, que incluyen topes de precios y subsidios, en una cumbre que se celebrará la próxima semana.

China, la mayor exportadora del mundo, se ha visto especialmente afectada y, para salvar la brecha, las principales empresas energéticas del país, como Sinopec Corp. y China National Offshore Oil Company (CNOOC), mantienen negociaciones avanzadas sobre contratos a largo plazo con exportadores estadounidenses de gas natural licuado (GNL), según dijeron fuentes a Reuters.

Las conversaciones podrían conducir a acuerdos por valor de decenas de miles de millones de dólares que marcarían un aumento de las importaciones de GNL de China desde Estados Unidos en un momento en que las relaciones entre ambos países siguen siendo tensas.

En el punto álgido de la guerra comercial entre China y Estados Unidos en 2019, el comercio de gas entre ambos países se paralizó brevemente.

"Como empresas estatales, las compañías están todas bajo presión para mantener la seguridad del suministro y la reciente tendencia de los precios ha cambiado profundamente la imagen de los suministros a largo plazo en la mente los mandatarios", dijo un comerciante con sede en Pekín.

En un golpe a la lucha contra el calentamiento global, China y otros países han recurrido al carbón a corto plazo. Pekín también ha tomado una serie de medidas para contener la subida de los precios, como aumentar la producción de carbón nacional y recortar el suministro a los sectores más necesitados de energía.

El contrato de futuros de carbón térmico de Zhengzhou CZCc1 alcanzó a primera hora del viernes un máximo histórico de 1.669,40 yuanes (259,42 dólares) por tonelada, con una subida de más del 200% en lo que va de año.

China ha asegurado a los consumidores que el suministro de energía estará garantizado para la temporada de calefacción de invierno.

EL PETRÓLEO SIGUE SUBIENDO

El presidente ruso Vladimir Putin dijo a Europa esta semana que Rusia, el mayor proveedor de gas de la región, podría aumentar el suministro si se lo pidieran, pero algunos políticos europeos acusan a Moscú de utilizar la crisis del combustible para hacer presión, una acusación que Moscú niega.

Los precios del petróleo volvieron a subir el viernes para cotizar no muy lejos de su máximo desde 2014, cerca de los 85 dólares por barril para el crudo Brent de referencia, ya que la crisis mundial del gas y el carbón anima a algunos consumidores a pasarse a los productos refinados.

El ministro del clima de Polonia dijo el viernes que el Gobierno polaco proporcionará a los consumidores 1.500 millones de zlotys (380 millones de dólares) adicionales en subsidios para aliviar la carga de los mayores costes a medida que los precios minoristas suben.

Alemania confirmó que recortará el recargo por energía verde en las facturas de los consumidores para ayudar a paliar el aumento de las facturas de la electricidad.

El banco holandés ABN Amro advirtió que es poco probable que los precios del gas natural al por mayor vuelvan a niveles "normales" antes de 2023.

Noruega, el segundo mayor proveedor de gas de Europa, ha sido uno de los ganadores de la crisis energética, al registrar un superávit comercial récord del 28%, hasta 53.700 millones de coronas noruegas (6.370 millones de dólares) el mes pasado, gracias al aumento de los ingresos por la venta de gas, según datos oficiales.

(Informes de Chen Aizhu, Jessica Jaganathan en Singapur y Scott Disavino en Nueva York, Shivani Singh en Pekín y la redacción de Pekín; redacción de Elaine Hardcastle: Edición de Carmel Crimmins; Traducción de Darío Fernández)