El difícil ejercicio de acertarle una alineación a Pellegrini

Manuel Pellegrini, entrenador del Betis, en el partido correspondiente a la primera jornada de la fase de grupos de la Liga Europa que Betis y Celtic Glasgow jugaron en el estadio Benito Villamarín de Sevilla. EFE/Jose Manuel Vidal
Manuel Pellegrini, entrenador del Betis, en el partido correspondiente a la primera jornada de la fase de grupos de la Liga Europa que Betis y Celtic Glasgow jugaron en el estadio Benito Villamarín de Sevilla. EFE/Jose Manuel Vidal

Sevilla, 17 sep (EFE).- Los esfuerzos inútiles conducen a la melancolía, estado de ánimo parejo a la frustración en quienes intentan en esta temporada acertarle una alineación al técnico chileno del Betis, Manuel Pellegrini, quien ante el Celtic de Glasgow introdujo ocho cambios en su once titular respecto al anterior partido liguero en Granada.
Manuel Luis Pellegrini Ripamonti es más serio que 'El Viti', Santiago Martín de nombre, enorme torero salmantino y sobrio ciudadano escueto en una gestualidad grave y mesurada; huye de toda retórica y de lugares comunes y, si afirma que en su plantilla todos cuentan, todos cuentan y lo demuestra poniéndolos por encima de nombres y jerarquías.
El veterano técnico de Santiago no se sale de su línea y, cuando dice que los internacionales regresan "con pocas probabilidades de jugar", es exacto como el cálculo infinitesimal, no juegan; y cuando afirma que "todos los jugadores están preparados a jugar tres partidos a la semana", no es a humo de pajas, todos lo están y los alinea pese a tanto augur y arúspice de las entrañas del vestuario verdiblanco.
Llegaba el Betis a su primera cita en la Liga Europa ante el Celtic después de ganar en Granada (1-2) y, cuando todos los finos analistas apuntaban a lo que se estila, dos o tres cambios a lo sumo, va el chileno y cumple lo que viene diciendo desde que llegó y cambia a ocho jugadores de una tacada porque, según él, todos cuentan pese a que la importancia de la cita invitaba a pensar que iría a lo seguro, si es que en fútbol lo es algo.
Adusto y discreto cuando se estaba en pretemporada y en plena efervescencia del mercado de fichajes, Pellegrini lo siguió siendo también después y dijo que era lo que había, que estaba conforme y que, con ello, iba a jugar, con "una plantilla capaz de competir en cada una de las tres competencias" dentro "de una realidad económica de la que uno no se puede abstraer".
"A lo mejor, como a todo el mundo, nos hubiera gustado gastar cien millones, como la última vez que el Betis estuvo en Europa, pero hay una realidad económica que no lo permite y en base a esa realidad tenemos un plantel que yo creo que va a ser competitivo y vamos a tratar de hacer como la temporada pasada, cuando nadie lo esperaba", reflexionó el de Santiago al cierre del mercado.
Uno de los muchos tópicos en fútbol, con sus variantes de muy diversa índole, suele ser que el entrenador diga que confía en la cantera, que todos los jugadores cuentan por igual, que el trabajo en los entrenamientos se refleja luego en las alineaciones y en el campo, que hay que perseverar, que al final prevalece el esfuerzo y un largo etcétera que no suele cumplirse porque los más suelen recurrir al riesgo menor, a la apuesta segura.
No es el caso de Pellegrini, quien a los fichajes que le han traído -el portero portugués Rui Silva, el lateral Héctor Bellerín, el carrilero franco-senegalés Youssof Sabaly, el central argentino Germán Pezzella y el delantero brasileño William José- les ha unido su particular lista de 'incorporaciones' con una sincera apuesta por la cantera que le ha dado frutos ya consolidados y la recuperación para el primer nivel de jugadores como los delanteros Borja Iglesias y Juanmi Jiménez.
La cantera no es para el chileno un recurso demagógico, sino como su propio nombre indica cantera para sacar a jugadores para la élite y, en este sentido, ha confiado desde el minuto uno en futbolistas que son ya realidad en Primera División como el centrocampista Rodrigo Sánchez 'Rodri'.
En este sentido, dos González cedidos la pasada temporada, Édgar en el Oviedo y Rober en Las Palmas, y que en otras manos hubieran repetido cesión o hubieran sido traspasados, para el entrenador bético cuentan como los que más y, con la imprescindible dosificación, cuentan para partidos como el del Celtic de Glasgow.
Edgar fue titular ante los escoceses antes que el internacional argentino Pezzella, el lateral zurdo también canterano Juan Miranda también lo fue y Rober debutó en competición europea en sustitución de Sergio Canales, también novedad en la noche de ayer junto a otros siete que no lo fueron en Granada.
Y que, en la libreta de Pellegrini, podrán volver a serlo el próximo domingo ante el Espanyol en el Villamarín, duelo para el que los arúspices ya hacen sesudos cálculos que, con probabilidad, serán de difícil cumplimiento ante la ausencia de retóricas del chileno, con 28 efectivos para hacer combinaciones: empeño rayano en la melancolía.
Carlos del Barco