EE.UU. advierte a inversionistas sobre riesgos de Hong Kong

(Bloomberg) -- La Administración Biden advirtió a los inversionistas sobre los riesgos de hacer negocios en Hong Kong, emitiendo un aviso que decía que el impulso de China para ejercer más control sobre el centro financiero amenaza el Estado de derecho y pone en peligro a los empleados y los datos.

Un alto funcionario de la Administración dijo que los acontecimientos del último año en Hong Kong presentan riesgos operativos, financieros, legales y de reputación para las empresas multinacionales que hicieron necesaria la advertencia, emitida el viernes por los departamentos de Estado y Tesoro, Seguridad Nacional y Comercio.

El aviso a las empresas subraya la rapidez con que la presión de China por un mayor control sobre Hong Kong ha puesto fin al enfoque de “un país, dos sistemas” que Pekín prometió cuando recuperó el control de la antigua colonia británica en 1997. Ello resultó ser una sentencia de muerte para el poder judicial independiente de la isla, de sus medios de comunicación y de sus animados movimientos de protesta.

“La situación en Hong Kong se está deteriorando, y el Gobierno chino no está cumpliendo el compromiso que asumió de cómo trataría a Hong Kong”, dijo el jueves el presidente Joe Biden, antes de la publicación del aviso.

Poco antes de que se emitiera el aviso, Pekín prometió una “respuesta firme” a cualquier acción de Washington.

“Instamos a Estados Unidos a que deje de interferir en el problema de Hong Kong y en los asuntos internos de China de cualquier forma”, dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian, en una rueda de prensa periódica celebrada el viernes en Pekín.

Aunque el aviso no ordena a las empresas que reduzcan las inversiones o abandonen Hong Kong, a los funcionarios de la Administración Biden les preocupa que los principales bancos y otras empresas multinacionales con sede en la ciudad aún no hayan comprendido lo mucho que ha cambiado el panorama y el riesgo que enfrentan ahora.

Con el fin de dejar esto claro, el aviso de EE.UU. cubre cuatro áreas principales: la ley de seguridad nacional de China, los riesgos para la privacidad de los datos, la libertad de prensa y las sanciones impuestas por ambas partes.

En concreto, advierte sobre la capacidad del Gobierno chino para acceder a los datos que las empresas extranjeras almacenan en Hong Kong.

El aviso es la última salva en una competencia que Biden ha calificado como uno de los desafíos definitorios del siglo, y es señal de un cambio notable para una ciudad que durante décadas se convirtió en un centro financiero a la altura de Londres y Nueva York.

Se produce en medio de la noticia de que China planea eximir a las empresas que salgan a bolsa en Hong Kong del requisito de solicitar la aprobación del regulador de ciberseguridad del país. La exención, que, según personas familiarizadas con el asunto, fue esbozada por funcionarios en reuniones recientes con banqueros, eliminaría un obstáculo para las empresas que cotizan en el centro financiero asiático en lugar de en EE.UU.

Las dos mayores economías del mundo, todavía tan dependientes la una de la otra para el comercio y el crecimiento económico, están enfrentadas cada vez en más áreas. Están en conflicto por la carrera para desarrollar tecnología avanzada de semiconductores, la batalla para suministrar a otras naciones equipos de telecomunicaciones de última generación y el tratamiento de las minorías étnicas en la región de Sinkiang.

A pesar de la agitación de los últimos años, los bancos extranjeros y otras empresas se han apresurado a consolidar su presencia en Hong Kong, que todavía se considera una puerta de entrada al mercado chino en general.

Citigroup Inc. anunció en mayo que planea contratar a más de 1.000 profesionales en su franquicia de riqueza en Hong Kong durante los próximos cinco años, intensificando su expansión en medio de una lucha cada vez más intensa por el talento en la región. Goldman Sachs Group Inc. contratará a 320 empleados en China y Hong Kong, en un momento en que China abre plenamente su mercado financiero de US$54 billones a corredores de bolsa y administradores de activos extranjeros.

El aviso de EE.UU. se produce tras la decisión de la Administración Trump el año pasado de revertir los privilegios comerciales especiales concedidos a Hong Kong en reconocimiento a las promesas pasadas de China de garantizar un “alto grado de autonomía” para la ciudad respecto a Pekín.

El enfoque de “un país, dos sistemas” para Hong Kong ya había estado bajo presión antes de que estallaran las masivas protestas contra el Gobierno en 2019. Pekín actuó rápidamente para silenciar las voces independientes, arrestando a los líderes de las protestas, imponiendo una ley de seguridad nacional que permite la extradición de personas acusadas de delitos a China y forzando el cierre de Apple Daily, un medio de comunicación de alto perfil que critica la corrupción y el Partido Comunista.

Será difícil que las relaciones entre EE.UU. y China mejoren dadas las minas políticas a las que se enfrentarán los líderes de las dos naciones en los próximos meses y años.

El apoyo de la Administración Biden a la reapertura de la revisión de cómo comenzó la pandemia de covid-19, y si se filtró desde un laboratorio en Wuhan, enfureció a los funcionarios en Pekín. Los líderes de China también se sorprendieron por la decisión de la Administración de dejar vigentes los aranceles comerciales impuestos por Trump.

Mientras tanto, aumentan los llamamientos para que EE.UU. boicotee los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022 en Pekín, mientras que las elecciones de mitad de período en EE.UU. a fines de ese mismo año no harán más que amplificar la retórica. En China, el presidente Xi Jinping probablemente agudizará su propio tono, en momentos en que busca consolidar aún más su poder con un tercer mandato de cinco años, una reversión de tres décadas de política que limitaba a los líderes a dos mandatos.

Biden y Xi iban a participar el viernes en una llamada virtual entre las naciones de la APEC. Si bien han realizado otros eventos virtuales juntos, Biden no se ha reunido con Xi en persona como presidente, y los funcionarios están indecisos sobre cuánta interacción tendrán los dos líderes en una reunión del Grupo de los 20 en Roma en octubre.

Nota Original:U.S. Warns Investors on Hong Kong, Citing China’s Pressure (1)

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