Los 'Tres Leones' no tienen las garras afiladas

Aunque el pase a octavos de final no está realmente comprometido para Inglaterra después de su 0-0 ante Escocia, el descontento con el seleccionador Gareth Southgate aumenta después de un rendimiento decepcionante y un ataque poco afilado.

Nada delata más la decepción por una mediocre actuación que las mismas frases repetidas una y otra vez después del partido.

"Cuando no se puede ganar hay que evitar perder", "este punto es un paso más a nuestro verdadero objetivo: clasificarnos a octavos"...

El viernes por la noche, después del nefasto empate contra una Escocia que casi mereció más, tanto Tyrone Mings como Harry Kane, Jordan Pickford o Southgate hablaron de un modo parecido a la comunicación de crisis.

Llegada al torneo en volandas por un gran entusiasmo popular que no sentía desde hace 25 años en la Eurocopa-1996 que tuvo lugar en su casa, la selección inglesa volverá al terreno de juego el martes para el peligroso duelo ante República Checa.

Un triunfo le daría el primer puesto de la llave, un partido de octavos en casa -aunque el rival será complicado, probablemente Francia, Alemania o Portugal- antes de unos eventuales cuartos en Roma y un regreso a Wembley para las semifinales y la final.

- Los silbidos, señal de alarma -

Un empate significaría acabar en segunda posición por detrás de los checos por la diferencia de goles (+2 contra +1) y unos octavos de final en Copenhague, a priori más asumibles, contra el subcampeón de la llave E (España, Suecia, Polonia, Eslovaquia).

Y en caso de derrota, un escenario que nadie quiere imaginar, habrá que sacar las calculadoras, en función del resultado del Escocia-Croacia y, eventualmente, de los que hayan quedado terceros en el resto de grupos.

La opinión pública es voluble, más aún en el fútbol, y los primeros silbidos escuchados con el pitido final el viernes son una señal de alarma para Southgate.

"Los aficionados tienen derecho a reaccionar como quieran. Nosotros también estamos decepcionados con nuestro rendimiento y entiendo completamente su reacción", declaró el técnico luego del partido, pero sus decisiones en el próximo partido serán analizadas con lupa.

Southgate tendrá que encontrar soluciones para volver a dar dinamismo a un ataque que tuvo algunos muy buenos momentos frente a Croacia pero que fue demasiado endeble contra Escocia.

Kane, muy alejado de sus prestaciones del Mundial-2018 o de la Premier League este año, con tres disparos -ninguno de ellos a puerta- y 6 balones tocados en el área rival en 156 minutos de juego, personifica este bajo rendimiento.

- Otro fútbol es posible -

"Todo el equipo tiene que analizar la actuación en su conjunto y cómo hemos utilizado el balón para ver dónde podemos mejorar. Es cierto para todos nosotros, no solo para una persona", insistió Southgate, quien le sustituyó en el minuto 74 por Marcus Rashford, sin resultado.

El escaso peligro generado por el trío que forma con Raheem Sterling y Phil Foden, del Manchester City, donde le sitúa la prensa en caso de salir del Tottenham este verano (boreal), levanta interrogantes.

La opinión pública cree que otro fútbol es posible y pide que se abandone el doble pivote Kalvin Phillips-Declan Rice en favor del elegante centrocampista Jack Grealish para tener más creatividad.

Más allá de la parcela ofensiva, la ausencia de Harry Maguire y Jordan Henderson se notó en el equipo más joven jamás alineado por los 'Three Lions' en un gran torneo internacional.

Esta juventud no evitó que Inglaterra -cuyos equipos han vivido una larga temporada, con tres clubes entre los cuatro finalistas de las competiciones europeas- pareciera embotado ante Escocia.

A Inglaterra le quedan cuatro días para recuperar el tono y evitar terminar sin aliento.

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