Académicos en la punta de mira de la seguridad estatal en Egipto

Como temía, el egipcio Waleed Salem, estudiante de doctorado de ciencias políticas, no pudo viajar en mayo pasado de El Cairo a Seattle, en Estados Unidos, debido a sus investigaciones académicas.

El aspirante a un doctorado en ciencias políticas por la Universidad de Washington ya le había pasado lo mismo en mayo de 2020, cuando quiso viajar para visitar a su hija de 13 años. Las autoridades le confiscaron el pasaporte y perdió el vuelo.

En mayo de 2018, Salem, cuya tesis estudia cómo los tribunales han intentado resolver disputas políticas en Egipto y Pakistán desde los años de 1950, estuvo detenido durante cinco días, con las manos esposadas y los vendados.

Posteriormente fue acusado de "integrar un grupo terrorista", entre otros cargos.

"En la fiscalía de seguridad nacional me preguntaron detalles de la tesis. ¿Quién era mi supervisor? ¿Cuáles eran los títulos de los capítulos? ¿Con quién me reuní? Básicamente me dijeron 'usted está diciendo que la justicia está politizada'", explicó.

En diciembre de 2018, tras haber pasado más de seis meses en la prisión egipcia de Tora, obtuvo la libertad condicional, con la obligación de presentarse dos veces por semana en una comisaría.

"No puedo entender la indescriptible crueldad de impedirme ver a mi hija por más de tres años sin ningún motivo. Nadie me ha dado un motivo para esto", lamentó.

- En la mira -

Ilyas Saliba, investigador del Global Public Policy Institute de Berlín, comentó que los académicos son vulnerables.

"En un país donde los servicios de seguridad buscan controlar el debate público sobre temas políticos, los académicos que contradicen la narrativa oficial se pueden encontrar rápidamente en la mira", indicó.

Bajo el prolongado gobierno autocrático de Hosni Mubarak, las libertades académicas de Egipto estaban restringidas, pero se vieron dramáticamente reducidas desde la llegada al poder del presidente Abdel Fatah al Sisi en 2014.

Egipto aparece entre los países peor evaluados en el Índice de Libertad Académica.

"Una gama de cambios legales y regulatorios dirigidos (...) a aumentar el control político ha llevado al deterioro de la libertad de enseñar e investigar", explicó Saliba, coautor del último índice.

La AFP consultó al ministerio del Interior sobre los investigadores encarcelados pero no respondió.

Patrick Zaki, quien se tomo una pausa en sus estudios de posgraduación en la Universidad de Boloña, en Italia, para visitar a su familia, pero fue detenido y encarcelado al llegar a El Cairo en febrero de 2020.

"Le insistí que viniera porque lo extraño, es mi hijo mayor y tenemos una relación cercana con él. Solo quería verlo unos días, me culpo a mí misma que lo hice venir", declaró a AFP Hala Sobhy, la madre de Zaki.

La detención de Zaki recordó la desaparición y asesinato de un investigador italiano hace cinco años en El Cairo.

El cuerpo mutilado de Giulio Regeni, estudiante de doctorado de la universidad británica de Cambridge cuya tesis versaba sobre los sindicatos de Egipto, fue encontrado en las afueras de El Cairo ocho días después de desaparecer en enero de 2016.

Italia ordenó en mayo la apertura de un juicio en ausencia contra cuatro agentes de la seguridad egipcia implicados en el asesinato. El Cairo se ha negado a entregarlos.

Miles en Italia han firmado peticiones pidiendo la liberación de Zaki, y el senado del país votó en abril  concederle ciudadanía italiana para que pudiera recibir apoyo consular.

- Sofocante -

El hijo de Sobhy languidece en prisión acusado de "dañar la seguridad nacional" e "incitación para derrocar al Estado", y su detención fue extendida por otros 45 días.

"Cuando pienso en su confinamiento, siento que me estoy sofocando (...) Pensamos que estaría encarcelado solo unas semanas pero ya lleva más de un año", dijo Sobhy.

Un caso similar le ocurrió a Ahmed Samir, estudiante de maestría en la Central European University de Viena, quien viajó a Egipto a visitar a su familia y fue detenido en febrero.

Se le acusó de "transmitir noticias falsas" y deberá presentarse a una corte de seguridad estatal la próxima semana.

Otros jóvenes investigadores en Egipto han sido detenidos, como Kholoud Amer, director de la unidad de traducciones de la Biblioteca de Alejandría, y Saima Sami, investigadora en El Cairo de la Red Árabe de Información sobre Derechos Humanos.

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