Cuando la "cosmética natural" ayuda a mujeres a salvar su pellejo

La estudiante polaca Krystyna Paszko, en un campo en las cercanías de su casa paterna en Varsovia. Ella creó una supuesta tienda virtual de cosmética natural, en la que pueden pedir ayuda víctimas de violencia doméstica. Foto: Doris Heimann/dpa
La estudiante polaca Krystyna Paszko, en un campo en las cercanías de su casa paterna en Varsovia. Ella creó una supuesta tienda virtual de cosmética natural, en la que pueden pedir ayuda víctimas de violencia doméstica. Foto: Doris Heimann/dpa

El logo tiene pequeñas flores sobre un fondo rosa y el nombre suena inofensivo, "Manzanilla y pensamientos". Pero detrás detrás de la página de Internet de esta supuesta tienda de cosmética natural en Polonia se encuentra un servicio de ayuda a víctimas de violencia doméstica. 

Si alguien pide en el chat un asesoramiento sobre una crema para la piel, en vez de una vendedora responde una psicóloga o una abogada, y pregunta que desde hace cuánto tiempo sufre ese "problema de piel".

Si se hace un pedido con una dirección postal para el envío, este es el código para una intervención. "Cosmética que salva la piel", es el ambiguo lema de la página. 

La iniciativa fue idea de una estudiante de 18 años de Varsovia,  Krystyna Paszko. La Unión Europea distinguió su proyecto con el premio a la Solidaridad Civil, dotado de 10.000 euros (unos 12.000 dólares). 

El año pasado, cuando comenzó el confinamiento por el coronavirus, Krystyna comenzó a escuchar cada vez sobre casos de violencia doméstica y posteó su idea en la red social Facebook.

"Iba a ser un proyecto para mis conocidos, nunca pensé en su aplicación a nivel nacional", señala. En cuestión de días tuvo una repercusión tan amplia que el "Centro para los Derechos de la Mujer" de Varsovia se sumó a la iniciativa lanzada por la joven estudiante. 

Krystyna se inspiró en una campaña de Francia. Dado que a la víctima de violencia en el hogar le resulta más difícil durante el confinamiento por la pandemia tener acceso a una computadora o un teléfono celular sin control del agresor, el Gobierno francés creó un sistema de alerta en las farmacias. 

Las personas víctimas de violencia pueden alertar con el código "mascarilla 19" a los farmacéuticos, que llaman a la Policía. 

El plan oficial era mantener activo el sistema "Alerte Pharmacie" (Alerta farmacia) luego de que concluyera el confinamiento. En principio, las víctimas deberían poder denunciar los casos de violencia doméstica en las farmacias, incluso sin contraseña.

Krystyna considera que para las mujeres jóvenes, especialmente, es más fácil y natural pedir ayuda a través de un chat en línea. 

"Como es un chat, es más fácil mantenerlo en secreto. Una llamada telefónica puede ser escuchada desde la otra habitación", sostiene. 

La supuesta tienda de cosmética natural ya brindó ayuda concreta en más de 400 casos.

Cerca de un 10 por ciento de los afectados son hombres. Krystyna afirma que jóvenes que se identifican en Polonia como homosexuales, lesbianas, bisexuales o transgénero suelen ser víctimas de agresiones dentro su propio hogar. 

"Las estadísticas de la Policía en Polonia no muestran un aumento de la violencia doméstica", dice Joanna Gzyra-Iskander, del Centro para los Derechos de la Mujer.

La entidad cuenta también con un número de atención telefónica para emergencias, y allí se observa otra situación. "En 2019 nos llamaron cerca de 2.000 afectados. En 2020 fueron más de 4.500", puntualiza. 

Gzyra-Iskander dice que las víctimas de violencia domésctica en Polonia que acuden de forma directa a la Policía tienen experiencias dispares.

Según declara la experta, algunos policías reaccionan de forma comprensiva y hacen uso de una nueva ley que está en vigor en Polonia desde noviembre. La Policía puede ordenar al agresor que abandone la vivienda compartida sin necesidad de una orden judicial, y prohibirle acercarse al lugar durante dos semanas.

"Pero algunas víctimas reciben consejos de la Policía como: '¿Por qué no te encierras en tu habitación?'", narra.

Lo que preocupa a las defensoras de los derechos de la mujer en Polonia es que el Gobierno del partido nacionalista conservador PiS analiza retirarse del Convenio de Estambul para la lucha contra la violencia contra las mujeres.

El Gobierno considera al documento como un ataque a la institución de la familia y el matrimonio configurado por una supuesta ideología de género.

Krystyna Paszko se alegra de que su proyecto haya sido distinguido por la Unión Europea con un premio. 

"De esta forma, el problema de la violencia doméstica recibe mayor atención, aunque sea triste que se haya agravado durante la pandemia", señala.

La joven scout se encuentra estudiando actualmente para obtener el bachillerato. Krystyna dice que los Scouts le enseñaron algo importante: "Se puede lograr muchas cosas grandes, solo hay que quererlo". 

dpa