Retrasado un día por mal tiempo el vuelo tripulado de SpaceX a la ISS

El vuelo tripulado de la NASA y SpaceX a la Estación Espacial Internacional (ISS) programado para el jueves se retrasó un día debido al mal tiempo, anunció este miércoles la agencia espacial estadounidense.

El despegue está programado ahora para las 05H49 (09H49 GMT) del viernes, en lugar del jueves, debido a "condiciones climáticas adversas".

La agencia espacial estadounidense "prevé una probabilidad de 90% de condiciones meteorológicas favorables" para el despegue, y el tiempo debería "mejorar" también a lo largo de la trayectoria del vuelo.

El viento seguirá siendo "la principal preocupación meteorológica" sobre el despegue.

"Para los vuelos tripulados, debemos asegurarnos que las condiciones meteorológicas son buenas para una eventual operación de salvamento del equipo" si hay un problema en el lanzamiento, explicó a los periodistas Steve Jurczyk, el administrador interino de la NASA.

La misión de SpaceX debe llevar a cuatro astronautas a la ISS en su segunda operación desde que Estados Unidos retomó sus vuelos espaciales tripulados, y será el primero con un europeo.

En la misión, bautizada Crew-2, participan los astronautas estadounidenses Shane Kimbrough y Megan McArthur, junto al miembro de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) Akihiko Hoshide y el integrante francés de la Agencia Espacial Europea (ESA) Thomas Pesquet.

El vuelo del viernes usará de nuevo el cohete propulsor utilizado en la misión Crew-1 -la primera- y la cápsula Crew Dragon será la misma que se usó en la misión de prueba, lo que representa un gran ahorro para la NASA.

Eso "nos ayuda a ver todo el potencial, y a realizar verdaderamente los sueños que teníamos cuando comenzamos esta colaboración con SpaceX hace diez años", afirmó a la AFP Tom Simon, experto de la agencia espacial estadounidense.

La NASA quiere poder reutilizar los propulsores de los cohetes al menos cinco veces para los vuelos tripulados.

- "Fiesta de pijama" -

Space X, compañía de Elon Musk, ha logrado establecerse como el proveedor de transporte favorito de la NASA, mientras la problemática cápsula Starliner de Boeing acumula retrasos en sus vuelos de prueba.

Ambas empresas tienen contratos de varios miles de millones de dólares con la agencia espacial estadounidense.

El primer test tripulado de SpaceX en mayo de 2020 puso fin a nueve años de dependencia estadounidense de los cohetes rusos para viajar a la ISS tras la desaparición del programa de transbordadores espaciales "Shuttle" en 2011.

Los cuatro astronautas coincidirán durante unos días con la tripulación del Crew-1 antes de que el primer equipo regrese a la Tierra tras su misión de seis meses.

Con tres rusos a bordo, la estación estará extrañamente concurrida, con 11 personas.

"Habrá un ambiente de fiesta de pijama" con un astronauta durmiendo en cada una de las cápsulas SpaceX acopladas, explicó Ben Stahl, mánager de la misión Crew-2 de la NASA.

Pero los astronautas dedicarán todo su tiempo al trabajo: deberán preparar la cápsula Crew-2 para un vuelo espacial de larga duración, y la Crew-1 para su regreso a la tierra, previsto el 28 de abril en Florida.

El equipo de astronautas tendrá que realizar, además, numerosas experiencias científicas, como examinar los efectos de la ingravidez en los organoides cerebrales (mini-cerebros creados en el laboratorio).

Otro punto importante de la misión será actualizar el sistema de alimentación solar de la estación instalando nuevos paneles compactos que se despliegan como una enorme alfombra de yoga.

Esta misión se desarrolla en un contexto de incertidumbre sobre el futuro de la ISS, después de que Rusia anunciara que estaba considerando abandonar el proyecto y construir su propia estación espacial en 2025.

"No tuvimos conversaciones con Rusia o Roscosmos sobre sus proyectos, harán su trabajo y decidirán lo que quieren hacer, y tomaremos decisiones de nuestro lado con nuestros socios", afirmó Jurczyk.

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