Senegal y España adoptan una posición común contra la migración irregular

Senegal y España se mostraron unidos para combatir juntos la inmigración irregular procedente de las costas del oeste de África, este viernes durante una visita del presidente de gobierno español, Pedro Sánchez, a Dakar.

Ambos países firmaron una declaración conjunta en la que reafirma la cooperación entre sus fuerzas de seguridad y el "compromiso de España en dotar de más medios a las autoridades senegalesas encargadas del control de fronteras", según el gobierno español.

También firmaron dos memorandos de entendimiento sobre la gestión de los flujos migratorios y la migración regular, de estudiantes o de temporeros, por ejemplo.

La migración es un tema clave en las relaciones bilaterales. Desde las costas senegalesas, bañadas por el Atlántico, parten cada año miles de migrantes que intentan llegar a Europa en pateras, poniendo en peligro sus vidas. Muchas de ellas atracan en el archipiélago español de Canarias, una puerta de entrada a la Unión Europea.

Senegal es un "socio imprescindible" en la gestión de la ruta atlántica en materia migratoria, indicó el presidente del gobierno español durante una rueda de prensa conjunta con el presidente senegalés Macky Sall.

Ambos países cooperan desde hace años y el puerto de Dakar cuenta con la presencia de fuerzas españolas.

Sánchez alabó la "cooperación extraordinaria" entre ambos países, aunque España desearía que Senegal reanude los vuelos de repatriación de migrantes irregulares, suspendidos desde 2018. Los dirigentes afirmaron que se tema fue abordado, aunque no aportaron más precisiones.

La emigración de miles de jóvenes desempleados también es un reto importante de la política interna de Senegal. El gobierno fue muy criticado a finales de 2020 tras la muerte de decenas de migrantes en el mar.

"La solución para África no es que nuestros hijos mueran en el fondo del océano... nuestra política es ofrecer perspectivas", declaró el presidente senegalés.

Sall insiste en que es necesario retener a los jóvenes en el país creando empleo.

La visita del mandatario español revestía también relevancia económica. Sánchez está buscando nuevos mercados para una economía española duramente golpeada por el covid-19, por lo que durante el viaje estaba acompañado de numerosos empresarios.

Senegal, un país empobrecido y también azotado por la pandemia, busca asociaciones e inversiones privadas "porque eso es lo que creará más crecimiento y prosperidad", destacó Sall.

Sánchez anunció la firma de dos acuerdos de apoyo financiero a Senegal de 50 y 15 millones de euros (59,5 y 17,8 millones de dólares) para dos proyectos respectivamente, uno de gestión de residuos sólidos y  otro de riego.

En el ámbito cultural, anunció la apertura en Dakar, este año, de una delegación del Instituto Cervantes, la primera de África Subsahariana.

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