EE.UU. dice que vetará las minas antipersona, que Trump volvió a autorizar

La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield. EFE/EPA/JUSTIN LANE/Archivo
La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield. EFE/EPA/JUSTIN LANE/Archivo

Naciones Unidas, 8 abr (EFE).- El Gobierno estadounidense de Joe Biden tiene previsto volver a vetar a sus Fuerzas Armadas el uso de minas antipersona, dando marcha atrás a una decisión de la Administración de Donald Trump, que las reautorizó en 2020.
Así lo aseguró este jueves la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, durante un debate del Consejo de Seguridad para discutir acciones de desminado y contra restos explosivos.
“El presidente Biden ha sido claro: tiene intención de dar marcha atrás a esta política y hemos empezado una revisión justamente para hacer eso”, señaló Thomas-Greenfield sobre la decisión de Trump.
El anterior Gobierno de EE.UU. revocó en enero de 2020 una prohibición de usar minas antipersona establecida en 2014 por la Administración de Barack Obama, que limitaba el uso de ese tipo de armamento únicamente a la península de Corea.
El Ejecutivo de Obama había anunciado además su intención de adherirse a la Convención de Ottawa, el tratado internacional que prohíbe el uso de este armamento, aunque Estados Unidos nunca llegó a firmarlo, como tampoco lo han hecho otras potencias como China o Rusia, entre otros países.
Durante su campaña, Biden había prometido dar marcha atrás a la política de Trump sobre minas antipersona, pero por ahora ésta continúa en vigor y así lo hará mientras se lleva a cabo una revisión de la misma, según dijo esta semana el Pentágono.
En su discurso de este jueves en la ONU, Thomas-Greenfield quiso dejar claro que el objetivo de esa revisión es volver a prohibir el uso de este tipo de armamento, tras cierta incertidumbre creada por comentarios recientes del Departamento de Defensa.
La embajadora estadounidense subrayó los devastadores efectos que las minas antipersona siguen teniendo en muchos países, recordando que en 2019 hubo en el mundo más de 5.500 muertos y heridos por este tipo de armas, la mayoría civiles y muchos de ellos niños.
Thomas-Greenfield subrayó que estas tragedias “no son inevitables” y que las minas antipersona son un problema que tiene solución.
El debate celebrado en el Consejo de Seguridad fue organizado por Vietnam, que este mes preside el órgano y que es uno de los países aún muy afectados por minas y otros restos explosivos de la guerra que vivió hace décadas.
El ministro de Exteriores del país, Bui Son, reclamó más cooperación internacional en las actividades de desminado, así como más medidas para proteger de los explosivos a los “cascos azules” de la ONU, que siguen siendo víctimas habituales en varios de los países en los que están desplegados.
El jefe de la organización, António Guterres, destacó los progresos logrados en los últimos años por Naciones Unidas, cuya financiación permitió limpiar de minas más de 560 kilómetros cuadrados entre 2018 y 2020 en toda una serie de países, entre ellos Colombia, Afganistán, Irak o Camboya.
Guterres, sin embargo, advirtió de que también hay factores que están complicando el trabajo en este ámbito, como los conflictos cada vez más urbanos, la proliferación de grupos armados y el aumento del uso de explosivos improvisados.
Además de representantes gubernamentales y de organismos internacionales, en el debate participaron los actores Daniel Craig y Michelle Yeoh, embajadores de la ONU en materia de desminado, que reclamaron a los países más atención para este problema.