"Un país maravilloso", programa satírico israelí que se alimenta de la crisis política

El primer ministro Benjamin Netanyahu aparece en plena "batalla" de hip-hop y toda la clase política es ridiculizada: en Israel, la crisis electoral da vida al programa satírico "Un país maravilloso", que encabeza los ratings.

Por estos días Eyal Kitsis está muy ocupado. Este cincuentón prepara los últimos 'sketchs' de "Eretz Nehederet" ("Un país maravilloso"), que presenta, y hace furor en la televisión israelí.

Kitsis, de rostro impasible, plantea preguntas de actualidad en tono serio a actores que imitan a figuras políticas. La emisión, en esta 18ª temporada, alcanza una audiencia del 28%.

Y, con la crisis política que ha llevado a Israel a sus cuartas elecciones legislativas --el martes-- en menos de dos años, al equipo no le ha faltado inspiración.

"Quisiera que finalmente tuviéramos un gobierno estable e hiciéramos un programa aburrido", ironiza Kitsis en una entrevista con la AFP.

¿Hay líneas rojas en la crítica y la sátira? El animador reconoce que son muy permisivas puesto que "la realidad (israelí) es de locura".

"Las elecciones y la política realmente se han convertido en un entretenimiento. Nuestro desafío en tanto programa satírico es añadir una pátina, llevarlo a otro nivel para los espectadores", explica.

En el programa el excomandante en jefe del ejército y ministro de Defensa, Benny Gantz, conocido por su ingenuidad política, es caricaturizado como El increíble Hulk, el gigante superhéroe verde estadounidense, quien mantiene una actitud curiosa y es blanco de las burlas de Netanyahu, cabello engominado peinado hacia atrás y con una sonrisa torcida constante.

Cuando el periodista interpretado por Kitsis hace preguntas vergonzosas al falso Netanyahu, éste destaca en el arte de responder con una retahíla de sílabas que no significan nada, salvo esquivar la pregunta y sembrar misterio.

Una alusión al apodo de "mago político" del que se jacta Netanyahu, el primer ministro más duradero de la historia israelí, con quince años en el poder a pesar de acusaciones en tres casos de corrupción, que él rechaza.

Y, aunque no postula a ningún un cargo, Sara, la mujer del primer ministro, es mostrada en el programa como si fuera la verdadera líder israelí. Es ella quien abre el baile, al punto de designar al jefe del Mossad, poderoso servicio de inteligencia exterior.

- Hip-hop -

En las tres últimas elecciones se enfrentaron Netanyahu y Gantz. El martes, el primer ministro saliente tiene enfrente al centrista Yair Lapid, al radical de derecha Naftali Bennett y Gideon Saar, exmiembro del Likud que creó su propio partido.

Saar, con su imagen de 'primero de la clase', aburrido y carente de carisma, aparece como un personaje con gestos temblorosos y torpes, eclipsado por su esposa, la expresentadora estrella Geula Even Saar, convertida en una mujer fatal, que evoca a la actriz estadounidense Uma Thurman en "Pulp Fiction", de Quentin Tarantino.

"Desde que Saar anunció la creación de su partido, también de derecha, creó un dinamismo que no había en elecciones anteriores", subraya Kitsis, cuyo equipo improvisó notablemente una falsa "batalla" de hip-hop (competencia entre raperos) con los líderes de la derecha en la pista.

Con un nuevo candidato, la emergencia de Naftali Bennett y la duda de si los micro-partidos obtendrán el 3,25% de votos, mínimo para entrar en el Parlamento, los guionistas han podido divertirse.

"De golpe hay mucho suspenso. Hay tantos temas interesantes que también brindan energía a la escritura", añade Kitsis.

Pero, ¿y tras las elecciones? Muli... Segev, el productor del 'talk show' satírico se rasca la cabeza: "¿Cómo vamos a tener otra temporada sin elecciones? (...) Nos hemos acostumbrado mucho a esta situación crítica del país en fase terminal, plagado de elecciones".

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