Feministas pintan en vallas nombres de mujeres víctimas de violencia en México

CIUDAD DE MÉXICO, 7 mar (Reuters) - Los nombres de mujeres víctimas de violencia fueron pintados muy tarde el sábado en las vallas metálicas levantadas alrededor del Palacio Nacional, sede del poder en México, que fueron usadas por feministas como un improvisado lienzo para visibilizar su movimiento.

Cerca de la fachada del edificio colonial y desde el que despacha el presidente Andrés Manuel López Obrador, activistas escribieron: "Víctimas del feminicidio" en letras enormes en la parte superior de las barreras, con los nombres de muchas mujeres abajo y que llenaron las vallas que dan hacia la enorme plaza Zócalo, en el corazón de la capital.

"Es fundamental que estén escritos porque la lucha es por ellas. Nosotras lo que queremos es pedir justicia y que la gente entienda y que el presidente, que vive aquí, sepan que estamos luchando porque nos están matando", dijo la activista Marcela, frente a la valla con los nombres.

El sábado, López Obrador describió la enorme barrera de tres metros de alto como una herramienta necesaria para evitar a provocadores y proteger el edificio histórico del vandalismo, previo a la marcha prevista el lunes para conmemorar el Día Internacional de la Mujer.

El veterano líder insistió en un video divulgado el domingo que siempre ha creído en la igualdad de género y volvió a arremeter contra los que calificó de conservadores que pretenden atacar a su gobierno, en respuesta a las múltiples críticas que ha recibido por blindar el Palacio Nacional.

"No soy machista, yo estoy al favor del derecho de las mujeres, yo estoy al favor de la igualdad", dijo el mandatario.

Barreras metálicas similares se erigieron alrededor del Palacio de Bellas Artes, incluyendo sus altísimas esculturas de bronce, mientras autoridades capitalinas anunciaron que desplegarán policías en el centro de la ciudad para proteger a las manifestantes y los monumentos, incluyendo a unas 2,000 mujeres policías. (Reporte de David Alire Garcia y Roberto Ramírez. Editado por Peter Cooney y Adriana Barrera)