Longoria, lo opuesto a Eyraud para dirigir al Marsella

Uno de los presidentes más jóvenes de la historia del Olympique de Marsella, Pablo Longoria (34 años), va a reemplazar a uno de los más rechazados, Jacques-Henri Eyraud. Gran conocedor del fútbol, el español encarna todo lo que le faltó a su predecesor.

El ascenso de Longoria ha sido fulgurante. Tras empezar como ojeador, pasó por la Juventus de Turín, luego fue el encargado de la política deportiva del Valencia y posteriormente se convirtió en director deportivo (o 'Head of Football') del Marsella, para ahora, desde el viernes por la noche, ejercer como presidente del club del sur de Francia.

Elegido por el propietario Frank McCourt, Longoria es el más joven en ocupar el cargo desde hace un siglo, desde que nombres como René Dufaure de Montmirail, el fundador de solo 23 años, o Paul Le Cesne (30) ejercieran en diferentes periodos entre los años 1899 y 1921.

Casi todo se opone a Longoria, a quien el propio Eyraud llamó el año pasado después de un largo proceso de reclutamiento, en el marco del espíritu empresarial que quería impulsar.

'JHE' aseguraba que se podía gestionar el OM "como una empresa". Longoria, en cambio, debería dirigirlo como un club de fútbol.

- "¿Tiene las habilidades para ser presidente?" -

El carácter de Eyraud acabó provocando su caída. Longoria no es el tipo de persona que echa más leña al fuego. Por ejemplo, cuando André Villas-Boas criticó al director deportivo, el español aplaudió el muy buen trabajo del portugués, sin contestar.

En la "guerra" con los aficionados, el nuevo presidente, pese a condenar con firmeza el ataque que 300 de ellos efectuaron al centro de entrenamiento el pasado 20 de enero, se mostraba dispuesto a negociar. "Hace falta que todo el mundo se hable, que se encuentre la mejor de las soluciones", decía.

Longoria, que ya ha viajado mucho, busca un punto medio con el entorno mediático del club. Como su antecesor, responde poco a la prensa ("Pero a veces os hablo más que a mi propia mujer", bromeaba con los periodistas), pero no llama para quejarse después de un artículo que no le guste, una práctica que tensó la relación de Eyraud con los periodistas.

Longoria es una persona más tranquila, pero internamente rechinan algunos dientes. "Conoce el fútbol, eso está claro", desliza un trabajador. "¿Pero tiene las habilidades directivas para ser presidente?".

- Revolución digital -

Además, que el asturiano no domine a la perfección el francés "es percibido como un hándicap para la gestión del club diariamente", añade esta fuente

Otra gran diferencia con Eyraud, Longoria ha demostrado ser un negociador talentoso en el 'mercato', donde el ahora expresidente cometió costosos errores (Kevin Strootman, Kostas Mitroglou...) que pesaron en las cuentas durante mucho tiempo. El español consiguió vender con beneficios a Morgan Sanson al Aston Villa (17 millones de euros, había costado 12) y deshacerse de Strootman y Mitroglou.

McCourt, que se ha gastado más de 300 millones de euros (362 millones de dólares) sin mucho retorno, supo apreciar esta mejora en los ingresos en el momento de entregar las llaves a otra persona.

Pero Eyraud no lo hizo todo mal. Con él a los mandos, el OM disputó la final de la Europa League en 2018, perdida 3-0 contra el Atlético de Madrid, y regresó a la Liga de Campeones.

También emprendió la revolución digital del Marsella, como hacen los grandes clubes europeos. Ese gusto por la innovación es, sin duda, donde más se parecen Longoria y Eyraud. 'Geek' del fútbol, el español también maneja el 'big data' con un objetivo puramente deportivo. Ahora esas herramientas están en sus manos.

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