Piscicultores de salmón escoceses denuncian las trabas del Brexit

Los piscicultores de salmón escoceses denunciaron el viernes los nuevos trámites burocráticos y las perturbaciones comerciales derivadas del Brexit, que según afirman les causaron en enero una pérdida de ingresos de varios millones de libras.

"Los piscicultores de salmón escoceses han sufrido pérdidas de al menos 11 millones de libras (15,3 millones de dólares o 12,7 millones de euros) como resultado directo de los cambios provocados por el Brexit", afirmó un comunicado la Scottish Salmon Producers Organisation (SSPO).

Esta asociación sectorial denuncia "el papeleo adicional, las nuevas capas de burocracia, los retrasos y la confusión causados por el fin del periodo de transición" posbrexit, que terminó el 1 de enero con la salida del Reino Unido del mercado único europeo y la unión aduanera.

Según la SSPO, algunos de estos "retrasos considerables" han dado lugar a "pedidos perdidos, entregas incumplidas, pescado sin recoger y fuertes caídas de precios en el mercado" de unos productos que tienen como principal destino la Unión Europea.

Así, se dejaron de pescar 700 toneladas de salmón para evitar que el pescado se "estropeara o destruyera" y se perdieron 1.500 toneladas en ventas.

La organización sectorial asegura que las perturbaciones del Brexit se han sumado a las provocadas por una pandemia de coronavirus que mantiene cerrados muchos restaurantes.

La cría de salmón da empleo a más de 2.500 personas en Escocia y genera más de 10.000 puestos de trabajo en las plantas de tratamiento y la cadena de suministro, según cifras de la SSPO.

En total, más de 3.600 empresas participan en el sector.

Antes de los piscicultores, los exportadores de marisco escoceses ya habían expresado su descontento con el Brexit, denunciando la pesada burocracia y afirmando temer por los retrasos en la entrega de unos productos altamente perecederos, destinados al mercado europeo y que pueden acabar en la basura.

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