General estadounidense en Omán, con Irán en la mira, lanza advertencia (AFP)

Un alto militar estadounidense aprovechó una visita a Omán para advertir a Irán que se abstenga de cualquier provocación, en momentos en que la nueva administración de Joe Biden afirma que desea reanudar el diálogo con Teherán.

"Creo que éste es el momento para que todos demuestren moderación y precaución, y vean cómo van las cosas", señaló el general Kenneth McKenzie, que comanda las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio, el domingo durante una entrevista con la AFP.

"No obstante, estamos preparados ante cualquier eventualidad", advirtió.

"Muchas cosas se definirán en los próximos meses", añadió McKenzie, jefe del Comando central del ejército estadounidense (Centcom), dado que en los últimos días el gobierno de Biden ha dado varias señales a Teherán para reaactivar el acuerdo internacional de 2015, que enmarca el programa nuclear iraní.

El alto oficial afirmó que "los iraníes deben esforzarse para ser reconocidos como miembros responsables de la comunidad internacional y un país estable en la región", renunciando a sus actividades "nefastas".

Estados Unidos acusa a Irán de desestabilizar la región apoyando financiera y militarmente a grupos armados, sobre todo en Irak, Líbano y Yemen.

También culpa a los Guardianes de la Revolución, el ejército de élite de la República islámica, de perturbar el tráfico marítimo por el estratégico Estrecho de Ormuz, lugar de paso de un tercio del petróleo transportado en buques cisterna en el mundo.

Precisamente, este estrecho figuraba en el centro de la agenda de la visita del general norteamericano a Omán, destinada oficialmente a establecer contacto con el nuevo jefe del estado mayor militar del país, contralmirante Abdalá Ben Jamis Al Raissi.

El sábado visitó la base naval de Omán, en Jassab, que controla el tráfico marítimo en el estrecho desde la escarpada península de Musandam, ubicada en el norte del país.

- "Brumoso" -

El general McKenzie inclusive sobrevoló el estrecho en helicóptero, acercándose a 45 km de la isla iraní de Qeshm, ubicada en el otro lado del estrecho.

"Estaba brumoso, no pude verla", dijo con una sonrisa.

La visita tuvo lugar sin incidentes pero se hizo con absoluta discreción, y el oficial no descartó que Irán vuelva a intentar vengar el asesinato del general Qassem Soleimani, jefe de la Fuerza Quds, encargada de las operaciones exteriores de los Guardianes de la Revolución, perpetrado en Bagdad en enero de 2020 por el ejército estadounidense.

"Existe el riesgo de que tengan la tentación" de atacar bases estadounidenses en la región, reconoció. "Pero evaluamos constantemente las medidas para proteger a nuestras fuerzas", añadió.

¿Podría él mismo ser blanco de un ataque? "Soy un viejo general de marines. He enfrentado riesgos en muchas ocasiones y en muchos lugares. Estoy convencido de que contamos con buenas medidas de protección", afirmó.

Una cuenta de Twitter relacionada con el líder supremo iraní, ayatolá Ali Jamenei, realizó el mes pasado un llamado a vengar el asesinato de Soleimani, que parecía apuntar a su promotor, el ex presidente estadounidense Donald Trump.

Varios ataques en los últimos meses atribuidos a grupos proiraníes han tenido como objetivo bases militares en Irak utilizadas por el ejército estadounidense.

El sultanato de Omán es aliado de Estados Unidos, que utiliza varias bases aéreas, así como su puerto de Salalah (sur). Pero, también mantiene vínculos con Irán, por lo que las sanciones internacionales contra Teherán han afectado directamente a la economía omaní.

Los interlocutores omaníes de McKenzie no ocultaron su satisfacción al comprobar que la administración Biden abandonaría la política de "máxima presión" contra Irán, que ha tenido un alto costo para el sultanato en cuanto al comercio con Teherán.

Este pequeño país, con 4,5 millones de habitantes, realizó hace un año una transferencia pacífica del poder tras la muerte del sultán Qabus, su líder histórico.

Su sucesor, el sultán Haitham, ha formado un nuevo equipo de gobierno y realizó amplias modificaciones al frente de las fuerzas armadas, pero aseguró que quiere mantener su política de neutralidad y mediación en la región del Golfo, que sigue bajo tensión.

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