Un ataque talibán mata a ocho miembros de las fuerzas de seguridad en Afganistán

Un ataque suicida con coche bomba, reivindicado por los talibanes, mató al menos a ocho miembros de las fuerzas de seguridad afganas en una de sus bases en el este del país, informaron responsables locales.

"Esta mañana, los terroristas usaron un Humvee cargado de explosivos (...) Ocho miembros de las fuerzas de seguridad murieron", declaró la oficina del gobernador de la provincia de Nangarhar en un comunicado.

Ajmal Omar, diputado en el consejo provincial, habló por su parte de 15 muertos y cinco heridos.

Los talibanes reivindicaron rápidamente este ataque asegurando que causó unas 50 víctimas. Los insurgentes suelen exagerar los balances de fallecidos.

El ataque se produce después que la nueva administración estadounidense de Joe Biden reprochara el jueves a los talibanes el incumplimiento de los términos del acuerdo de febrero de 2020.

Washington los acusó especialmente de "no poner fin a los violentos ataques contra el ejército afgano".

Los insurgentes se comprometieron en el marco del acuerdo, que las autoridades de Kabul no ratificaron, a no atacar a las fuerzas extranjeras y a renunciar al terrorismo.

Pero aumentaron sus ofensivas en todo el país, mientras negocian desde septiembre con el gobierno afgano en Doha para poner fin a dos décadas de conflicto. Hasta el momento, estas conversaciones de paz avanzan al ralentí.

Coincidiendo con la próxima retirada de las tropas extranjeras, sobre todo de Estados Unidos, para mediados de marzo, se registran explosiones casi diarias en la capital.

Según el portavoz de la policía de Kabul, dos explosiones tuvieron lugar el sábado por la mañana, dejando cuatro civiles heridos.

El país también está sumido en una oleada de asesinatos de personalidades desde el inicio de las negociaciones, que Kabul y Washington atribuyen a los talibanes.

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