Diez trabajadores atrapados en una mina de oro de China buscan a sus compañeros desaparecidos

Por Emily Chow

QIXIA, China 22 ene (Reuters) - Diez supervivientes que quedaron atrapados tras una explosión en una mina de oro del norte de China el 10 de enero han estado utilizando punteros láser y altavoces para intentar encontrar a sus compañeros desaparecidos, según informaron el viernes medios de comunicación estatales.

Es previsible que la operación de rescate, con la que se han hecho llegar alimentos y medicinas a los mineros, dure al menos otras dos semanas, según las autoridades.

Las botellas blancas de comida y agua enviadas a los trabajadores atrapados tenían una nota pegada que decía: "Todos os esperamos, seguid adelante", según mostraron el viernes fotos compartidas por miembros del departamento de propaganda con Reuters.

Los alimentos enviados a los trabajadores incluyen gachas de mijo, huevos de codorniz, encurtidos y salchichas, y los suministros médicos incluían desinfectante, mascarillas y calcetines de algodón.

"El estado físico, la condición psicológica y el entorno de vida de 10 mineros en la sección media de la mina son buenos", informó el viernes el Diario del Pueblo, periódico oficial del Partido Comunista de China, que gobierna el país.

"Los mineros siguieron buscando a otras personas atrapadas mediante punteros láser y gritos por megafonía", señaló.

Un total de 22 trabajadores quedaron atrapados en la mina Hushan por la explosión del 10 de enero en Qixia, una importante región productora de oro bajo la administración de Yantai, en la provincia costera de Shandong.

Uno de ellos ha muerto y 11 no estuvieron en contacto con los equipos de rescate, según dijo la radio Xinhua el jueves. Las minas de China se encuentran entre las más peligrosas del mundo. En 2020 se registraron 573 muertes relacionadas con las minas en el país, según la Administración Nacional de Seguridad Minera. (Informe de Emily Chow en la sala de redacción de Qixia y Beijing; escrito por Shivani Singh; editado por Tony Munroe y Philippa Fletcher; traducido por Tomás Cobos)