Brasil se sacude en el siglo XXI del dominio argentino en la Libertadores

El cambio de milenio le ha sentado bien a Brasil, al menos al país futbolero. A final de mes sus clubes se convertirán en los mayores ganadores de la Copa Libertadores en el siglo XXI, un paliativo contra la paternidad histórica de los argentinos en el torneo continental.

Pase lo que pase, el 30 de enero el Maracaná coronará a un campeón brasileño. El templo del fútbol sudamericano graduará con honores a Santos o Palmeiras, que disputarán la primera entre equipos brasileños de la Libertadores desde 2006.

El mítico estadio de Rio de Janeiro otorgará una ajustada ventaja a Brasil sobre su mayor rival futbolístico. Cuando el árbitro argentino Patricio Loustau pite el final, los clubes brasileños habrán quedado con nueve trofeos en sus vitrinas, uno más que los levantados por los equipos de Argentina, desde el 2000.

Los cuatro premios restantes, de los veintiún disputados en las dos últimas décadas, se los dividen dos elencos colombianos, un ecuatoriano y un paraguayo.

"Los clubes brasileños tienen más dinero y recursos para invertir. Ellos acaban teniendo más condiciones para armar equipos competitivos y disputar una Libertadores con chances de ganar. El fútbol argentino, en su conjunto, ha pasado por algunas crisis, como el descenso de River en 2011", explica a AFP Júlia Belas, asistente editorial del portal deportivo DAZN.

"Y inversión no necesariamente se ve reflejada en los refuerzos, Santos y Palmeiras no tienen grandes figuras, grandes contrataciones (...). Se nota una inversión en la cantera", apunta de su lado Pablo Ríos, comentarista del canal colombiano Win Sports.

Los brasileños supieron revertir el dominio de los compatriotas de Diego Maradona en la primera década de este siglo. Boca Juniors obtuvo cuatro títulos y Estudiantes uno, frente a apenas dos de Internacional y uno de Sao Paulo.

Pero a partir de 2011 la balanza se movió hacia el lado del gigante sudamericano. Santos, Corinthians, Atlético Mineiro, Gremio y Flamengo -el campeón de 2019- hicieron suya la gloria americana. Palmeiras podría unírseles, o el Peixe repetir y de paso convertirse en el primer tetracampeón de Brasil en la Libertadores.

San Lorenzo y River Plate, éste en dos ocasiones, sacaron la cara por los albicelestes.

El dominio de ambos países en este siglo ha sido aplastante. Se adjudicaron el 76% de las Libertadores disputadas y solamente en 2016, cuando el colombiano Atlético Nacional venció al ecuatoriano Independiente del Valle, no tuvieron representantes en la final.

- Remar contra la historia -

Pese a los motivos para celebrar en lo que va de esta centuria, la historia sigue estando del lado del Río de la Plata.

Desde que se jugó la primera edición de la Libertadores, en 1960, se han otorgado 61 trofeos: 25 para los argentinos, 20 para los brasileños, 8 para los uruguayos, 3 para paraguayos y colombianos, y uno para chilenos y ecuatorianos.

"Los brasileños pueden terminar con la hegemonía, de hecho lo están haciendo. Tienen sus títulos muy repartidos. De los últimos diez años, solamente repetiría título Santos si llega a ganarle a Palmeiras. Ahí se nota el poder del fútbol brasileño, que no está concentrado en un solo equipo", señala Ríos.

Buena parte de los grandes hitos coperos han sido protagonizados por clubes de Argentina: Independiente de Avellaneda es el único en haber ganado cuatro Libertadores seguidas (1972 a 1975) y el máximo ganador con siete, y Estudiantes de la Plata fue el primer tricampeón (1968, 1969, 1970).

El delantero argentino Daniel Onega, de River Plate, tiene el récord de goles anotados en un solo torneo, con 17 en 1966, y Carlos Bianchi es el entrenador con más copas alzadas (4, una de ellas con Vélez Sarsfield y tres con Boca).

Sin embargo, los brasileños pueden mostrar la carta del bicampeonato de Pelé con el Santos (1962, 1963), el equipo que consolidó el poderío internacional de Brasil tras la victoria en el Mundial de Suecia-1958.

'O Rei' brilló en la Libertadores, en la que Maradona nunca compitió.

"No hace mucho tiempo que la final de la Libertadores fue entre dos argentinos (River venció a Boca en 2018). Creo que aún hay un equilibrio muy grande, con clubes que enfrentan crisis y buenos momentos, pero que hacen que ese posible dominio sea muy imprevisible", cierra Belas.

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