Marcha a la Corte Suprema en reclamo de libertad de activista argentina Milagro Sala

Organizaciones sociales de Argentina reclamaron este sábado la libertad de la dirigente Milagro Sala, al cumplirse 5 años de su detención en Jujuy acusada de corrupción, lo que sus defensores atribuyen a una "persecución política" en esa provincia.

Bajo la consigna, "Milagro Sala, 5 años de presa política", centenares de personas marcharon hasta los tribunales de Buenos Aires, sede de la Corte Suprema de Justicia, mientras otra multitudinaria manifestación se desarrolló en San Salvador de Jujuy (1.500 km al norte), donde la dirigente cumple prisión domiciliaria.

En la capital argentina, los manifestantes arrojaron bolsas de residuos contra el Palacio de los Tribunales al que calificaron como "el basurero de la democracia".

Sala, de 56 años y líder de la organización social Túpac Amaru, fue detenida en enero de 2016 por participar de un protesta en Jujuy, en los comienzos de la gobernación de Gerardo Morales, aliado del expresidente de derecha Mauricio Macri (2015-2019) y reelecto en diciembre de 2019.

Luego de dos años en una cárcel jujeña, a fines de 2017 se le otorgó prisión domiciliaria a raíz de un reclamo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Un tribunal jujeño condenó a Sala a 13 años de cárcel como "jefa de una asociación ilícita" que cometió fraude y desvío de fondos públicos para la construcción de viviendas sociales entre 2011 y 2015. Su defensa presentó en marzo pasado un recurso de queja ante la Corte Suprema para pedir la nulidd del juicio por irregularidades. El alto tribunal aún no se expidió.

La dirigente tuvo además una condena a tres años de cárcel en suspenso acusada de instigar un "escrache" (denuncia pública) contra Morales.

En tanto, fue absuelta en otros dos juicios en los que se la acusaba de ser coautora de un homicidio agravado en grado de tentativa y de amenazar a policías.

La organización Tupac Amaru llevaba adelante la construcción de viviendas sociales, comedores, centros recreativos con epicentro en Jujuy, una de las provincias más pobres del país. Después de 2016, gran parte de esas obras fueron abandonadas o destruidas.

"Milagro Sala está presa en Jujuy por ser una dirigenta política que enfrentó al poder. Por ser mujer, negra y luchadora", dice una nota en reclamo de su libertad suscripta por varios ministros del presidente Alberto Fernández, entre otras firmas.

Impulsor de una reforma judicial, el mandatario de centroizquierda ha considerado que la dirigente jujeña es víctima de "una detención arbitraria", pero se excusó de intervenir ante los jueces.

Anticipó que tampoco intervendrá a favor de exfuncionarios procesados o con condenas por supuestos actos de corrupción durante el gobierno de Cristina Kirchner (2007-2015), ahora su vicepresidenta.

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