Tras un año de gestión, el dúo al frente de la UE aún precisa consolidarse

Los máximos líderes de la Unión Europea, Charles Michel y Ursula von der Leyen, cumplen un año de gestión marcado por la pandemia de coronavirus y la crisis económica, y ambos aún precisan consolidarse, señalan analistas.

El belga Michel, titular del Consejo Europeo, y la alemana Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, asumieron sus funciones el 1 de diciembre de 2019, pero rápidamente se vieron arrastrados por la pandemia.

"El inicio de la pandemia fue devastador para ambos", dijo Rosa Balfour, del centro Carnegie Europe.

Con el desorden registrado en las fronteras internas o la prohibición de las exportaciones de equipos médicos, el continente pasó a dar una imagen de desunión, y los dos parecieron inicialmente desbordados ante la situación.

Era necesaria una visita de los dos funcionarios a Italia, el país más afectado por el virus en ese momento, dijo Yves Bertoncini, consultor en asuntos europeos, pero "perdieron una oportunidad de oro".

En abril, Von der Leyen, pidió disculpas a Italia por la demora en acudir en su ayuda.

- Plan de recuperación -

En el verano boreal, la UE pudo finalmente restablecer la imagen de unidad luego de una agotadora cumbre que acordó un masivo plan de recuperación, basado en una propuesta franco-alemana.

El papel de Von der Leyen "no es hacer diplomacia, sino política", apuntó Bertoncini. "Debe defender a la Comisión y el interés general europeo", añadió.

Gracias al plan de recuperación, Von der Leyen, --quien ahora podrá solicitar préstamos en nombre de la Unión, una perspectiva a la que los estados se han opuesto durante mucho tiempo-- ha "ganado espacio e influencia", señaló Balfour.

Los expertos también son unánimes al decir que ha obtenido puntos con pedidos anticipados para futuras vacunas para el covid-19, con seis contratos que representan más de 1.200 millones de dosis.

Esta iniciativa permitió "una confianza renovada en Europa, que era muy débil al comienzo de la pandemia", apuntó Balfour.

Y sin embargo, para los analistas el dúo Michel-Von der Leyen todavía carece de envergadura para los desafíos.

- "Falta de peso político" -

"Michel aún no ha desarrollado un discurso presidencial", dijo el filósofo Luuk Van Middelaar, quien fue miembro del gabinete del expresidente del Consejo Herman Van Rompuy. El observador apuntó una "falta de peso político" tanto en los discursos como en la comunicación.

“Sentíamos más trato político, más experiencia con Donald Tusk y Jean-Claude Juncker (predecesores de Michel y Von der Leyen, respectivamnete). Encarnaban la política europea y la unidad europea de una manera diferente", dijo.

Pero si ya es difícil competir con Juncker, quien era veterano de los círculos europeos cuando llegó al frente de la Comisión, la dificultad de Von der Leyen para imponerse se debe también a las condiciones de su nombramiento, después de las elecciones europeas de 2019.

La elección de un exprimer ministro belga para el Consejo Europeo fue una elección clásica, y por ello la opción por Michel no fue inesperada, pero la elección de Von der Leyen, una exministra alemana de Defensa, fue una sorpresa total.

Casi desconocida fuera de su país, su candidatura fue propuesta por el presidente francés Emmanuel Macron, quien rechazó la candidatura a la presidencia de la Comisión del eurodiputado alemán Manfred Weber, quien tenía el respaldo de Angela Merkel.

Como resultado, en el Parlamento Europeo la primera mujer al frente de la Comisión obtuvo una mayoría de apenas nueve votos para su confirmación, en julio de 2019.

“Michel y Von der Leyen tienen un punto de partida completamente diferente. Aún quedan rastros de ello. Es importante recordar quién la hizo reina", señaló Bertoncini.

Esto explica, según el analista, “una dificultad para imponerse, si no para oponerse, a los estados miembros, en particular Francia y Alemania”.

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