Lane del BCE advierte contra tolerar una baja inflación cuando mercados esperan más estímulos

Imagen de archivo del miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo, Philip Lane, asistiendo al Foro Global Fortune en París, Francia. 18 de noviembre, 2019. REUTERS/Gonzalo Fuentes/Archivo
Imagen de archivo del miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo, Philip Lane, asistiendo al Foro Global Fortune en París, Francia. 18 de noviembre, 2019. REUTERS/Gonzalo Fuentes/Archivo

FRÁNCFORT, 26 nov (Reuters) - El economista jefe del Banco Central Europeo advirtió el jueves que aceptar "una fase más larga o incluso más baja de inflación" dañaría el consumo y la inversión, además de consolidar las expectativas de un lento crecimiento de precios en el futuro.

El BCE está preparando un nuevo paquete de estímulo para ayudar a amortiguar el impacto de la pandemia de coronavirus. También está revisando la forma en que realiza sus tareas, después de no haber logrado impulsar la inflación a su objetivo durante casi una década.

Philip Lane dijo que simplemente dejar que el aumento de los precios no supere el objetivo del BCE de poco menos del 2% no era una opción.

"Tolerar una fase más larga de inflación incluso más baja (...) de lo que se pensó originalmente sería costoso y arriesgado", aseguró Lane vía web a una audiencia académica.

"Primero, implicaría una recuperación más débil del consumo y la inversión, como resultado de mayores tasas de interés reales esperadas. En segundo lugar, contribuiría a una corriente a la baja en las expectativas de inflación que podría afianzarse", agregó.

Isabel Schnabel, quien integra el directorio del BCE, aseguró esta semana que el banco central debería considerar tomar más tiempo para impulsar la inflación a su objetivo del 2%, a medida que su política ultralaxa se ve limitada, tiene efectos secundarios y arriesga alienar al público.

Bajo su revisión estratégica, el BCE cambiaría su objetivo al 2% durante un "mediano plazo" no especificado y reafirmaría su compromiso con la simetría, lo que significa que cualquier incumplimiento del objetivo debe tomarse tan en serio como un exceso.

El banco central de la zona euro ha mantenido los grifos de dinero bien abiertos durante años y prometió más estímulos, probablemente en forma de compras de bonos y préstamos subsidiados a los bancos, en su reunión del 10 de diciembre.

Las autoridades del BCE que se reunieron el mes pasado acordaron que no podían darse el lujo de parecer complacientes ante una segunda ola de infecciones por coronavirus, después de haber decepcionado a los inversores dos veces desde el inicio de la pandemia.

"Cualquier señal de complacencia, incluso inadvertida, podría ser perjudicial en las circunstancias actuales", dijo el BCE en su reporte de la reunión, que se publicó el jueves.

(Reporte de Francesco Canepa y Balazs Koranyi, Reporte adicional de Padraic Halpin en Dublín y Riham Alkousaa en Berlín, Editado en Español por Manuel Farías)