Izquierda brasileña da señales de renovación para enfrentar ola conservadora

La izquierda brasileña, noqueada por la llegada al poder del ultraderechista Jair Bolsonaro, dio señales de renovación en las elecciones municipales, con jóvenes candidatos que desafiaron la hegemonía del Partido de los Trabajadores (PT) del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Guilherme Boulos, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), hizo historia el domingo al pasar a la segunda vuelta para disputar la alcaldía de Sao Paulo, capital económica del país, con el actual alcalde centrista Bruno Covas (PSDB).

Boulos, de 38 años, obtuvo 20,2% de los votos (frente a 32,8% de Covas), más del doble del candidato apoyado por Bolsonaro y de Jilmar Tatto, del PT, que quedó sexto, en el peor resultado en Sao Paulo de esta fuerza en tres décadas.

Las primeras encuestas para la segunda vuelta, el 29 de noviembre, dan 47% a Covas y 35% a Boulos.

"Llevar a Boulos a la segunda vuelta en Sao Paulo es realmente simbólico si pensamos que allí el PT empezó a afirmarse como un partido de proyección nacional", afirma Flavia Biroli, politóloga de la Universidad de Brasilia (UnB).

El PSOL fue la única fuerza de izquierda que no perdió alcaldías, pasando de dos ediles a cuatro. Disputará también la segunda vuelta en Belém, capital del amazónico estado de Pará.

El desempeño del partido fundado en 2004 por disidentes del PT "ayuda a entender que hay un desafío de renovación para las izquierdas y que cuando esa renovación ocurre, el electorado la abraza", sostiene Biroli.

En Porto Alegre (sur), llegó a la segunda vuelta Manuela D'Ávila, de 39 años, del Partido Comunista do Brasil (PCdoB), en este caso con el apoyo del PT.

En Recife (nordeste), la segunda vuelta se disputará entre Joao Campos, del Partido Socialista (PSB), de 26 años, y Marilia Arraes, de 36 años, del PT.

- Relevo generacional -

Hombre de contrastes, como la ciudad que aspira a gerenciar, Boulos es formado en filosofía y psicoanálisis. Antes de cumplir 20 años inició su militancia instalándose en una ocupación del Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST).

Con dinamismo se posicionó en las redes sociales y fue el candidato más buscado en internet en la recta final de la campaña.

Los analistas le ven potencial de crecimiento en la segunda vuelta. Pero gane o pierda, creen, el mensaje fue dado y obliga al PT a cuestionarse.

El PT "tiene que intentar entender qué está ocurriendo y reposicionarse", dice Cláudio Couto, profesor de la Fundación Getúlio Vargas.

Hay quienes comparan a Boulos con Lula, el mítico líder sindical de 75 años que mantiene su prestigio en amplios sectores, pese a sus problemas judiciales.

"Lula tiene una presencia en el imaginario político poco comparable con otras figuras", afirma Couto. Pero el exmandatario (2003-2010) "está en un declive político natural y Boulos está en ascenso y tiene potencial incluso porque le imprime jovialidad a la izquierda, algo que Lula ya no puede", agrega.

Las comparaciones comenzaron cuando Lula, que no ha designado a ningún sucesor, levantó la mano de Boulos al arengar a sus partidarios antes de entregarse a la policía en abril de 2018 para purgar una pena de cárcel por corrupción.

El impulso de causas como la lucha racial o de género amplió el electorado de esta nueva izquierda.

El PSOL era el partido de la concejal negra y lesbiana de Rio de Janeiro Marielle Franco, asesinada en 2018; su viuda, Mônica Benício, fue electa este año para ese mismo cargo.

- Recomposición unitaria -

El PT, opacado por escándalos de corrupción y el impeachment de la presidenta Dilma Rousseff, perdió en 2016 el 60% de las alcaldías conquistadas en 2012. Y ahora perdió más de 70.

El exsenador Eduardo Suplicy, un petista histórico, propone realizar primarias en la izquierda para definir candidaturas unitarias, contrariamente a lo que ocurrió en Sao Paulo, donde el PT insistió en una candidatura propia.

"Tendremos que reflexionar sobre la importancia de unirnos para apoyar candidatos para presidente y gobernadores en 2022, que aglutinen a las fuerzas progresistas", dijo a la AFP Suplicy, que el domingo fue electo concejal de Sao Paulo.

"Tenemos por un lado al PT con tradición, recursos y liderazgo histórico; por el otro, nuevos partidos, líderes, propuestas y mayor legitimidad entre un electorado inclinado más hacia la izquierda. Parece natural que se busque una recomposición (...), porque la izquierda necesita recuperar espacios en 2022", dice el politólogo Leonardo Avritzer, de la Universidad Federal de Minas Gerais.

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