Birmania elige al primer diputado musulmán desde 2015, un portavoz de los oprimidos

Tras cinco años sin un solo diputado musulmán en el Parlamento de Birmania, las elecciones legislativas del domingo han dado un portavoz a las minorías oprimidas, Sithu Maung, algo "necesario" para el país, confesó el nuevo representante electo.

Con apenas 33 años, el nuevo parlamentario prometió luchar por los más débiles, en un país donde las discriminaciones contra las minorías son habituales, ya sea en el acceso a la educación, a la sanidad o a un puesto de trabajo.

Los musulmanes suponen cerca del 4% de la población de Birmania y sufren niveles de exclusión muy importantes en un país de mayoría budista.

Maung, elegido por el partido de la Liga Nacional para la Democracia (LND) de la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, era uno de los dos candidatos musulmanes que presentó el partido a las elecciones, entre más de 1.100 candidatos.

En su circunscripción del centro de Rangún, se hizo con el 80% de los votos.

"La gente me aplaudía, coreaba mi nombre desde las ventanas cuando pasaba por la calle", cuenta este joven a la AFP en su modesto estudio del barrio colonial de Rangún, la capital económica del país.

La circunscripción de Sithu Maung es una de las de mayor diversidad étnica de la ciudad, con alrededor de 30.000 habitantes, tanto budistas como musulmanes o de otras minorías: chinos, indios o de la minoría rakáin.

"Trabajaré para las personas de todas la religiones, pero sobre todo para aquellas que son víctimas de discriminación y están oprimidas o privadas de sus derechos", prometió.

La Liga Nacional para la Democracia reivindicó una victoria aplastante, a pesar de que los resultados oficiales se conocerán esta semana.

Sus simpatizantes salieron en masa a la calle para celebrar la victoria, a pesar de que los casos de coronavirus aumentaron estas últimas semanas.

- "Mestizo" -

La imagen internacional de Aung San Suu Kyi se ha visto muy empañada por el trato a los musulmanes en Birmania, sobre todo con los rohinyás.

Birmania fue acusado de genocidio por la justicia internacional tras las importantes operaciones militares de 2017 que llevaron a miles de musulmanes a huir del país, y provocó que cerca de 600.000 vivan en Birmania como apátridas, en condiciones calificadas de "apartheid" por las oenegés de defensa de los derechos humanos.

Al mismo tiempo, los musulmanes de otros grupos étnicos, aunque considerados oficialmente como ciudadanos, son víctimas habituales de discriminación.

Como muchos otros, Sithu Maung tuvo que esperar años para obtener un documento de identidad que le considera como "mestizo", lo que le complica el acceso a los servicios públicos.

"Hay que vivirlo para entender lo que se siente en un momento así", explica.

- La piel curtida -

Aunque ya estaba en política en las elecciones anteriores de 2015, Sithu Maung no fue escogido como candidato del LND. E incluso cinco años después, su nominación fue muy criticada.

"Corre mucha desinformación sobre mí. Hay quien me trataba de terrorista, otros decían que quería imponer el aprendizaje del árabe en el colegio".

"Incluso los musulmanes me criticaban: que si no rezaba lo suficiente, que si era ateo o anticonformista", cuenta el diputado, que afirma tener la piel curtida por todas estas críticas.

No será el único musulmán en el Parlamento. Win Mya Mya, de 71 años, veterano del LND, obtuvo una holgada victoria en la región de Mandalay.

La histórica victoria de estos dos candidatos es "esperanzadora" para Birmania, según el politólogo David Mathieson, pero el país tiene realmente que reducir "la discriminación tan enraizada contra los musulmanes y las otras minorías étnicas, que sirven de chivo expiatorio".

Sithu Maung no se considera únicamente como el portavoz de la comunidad musulmana.

"Si en mi circunscripción alguien vive una agresión o una injusticia, le defenderé".

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