Abogado Anon Numpa, figura emblemática de la protesta tailandesa

Figura del movimiento de protesta que se atreve a desafiar a la monarquía en Tailandia, el abogado y militante de los derechos humanos Anon Numpa, detenido en el norte del país, prosigue su lucha por la democracia tras las rejas, meses después de pronunciar sus primeros discursos que alimentaron la protesta.

"Mi libertad es un problema muy pequeño comparado con toda la lucha por la democracia", destacó el viernes, en un mensaje escrito a mano y publicado en internet, llamando a sus partidarios a "continuar la lucha".

Anon Numpa, de 36 años, fue arrestado el jueves junto con otros 20 activistas, entre ellos varios líderes del movimiento prodemocracia, después de que las autoridades endurecieran el tono contra la protesta estudiantil que se manifiesta desde el verano boreal.

Promulgaron un decreto de emergencia que prohíbe las reuniones políticas y denunciaron la obstrucción de un cortejo real por parte de los manifestantes el miércoles.

Anon Numpa indicó en Facebook que había sido transportado en helicóptero a Chiang Mai (norte), donde, según su abogado, se le negó la libertad bajo fianza.

Este abogado y militante de los derechos humanos se dio a conocer dedicándose a la defensa de activistas perseguidos en virtud de la ley de lesa majestad, que castiga severamente en Tailandia toda difamación contra un miembro de la familia real.

- Ayudar a la próxima generación -

Después de la manifestación a principios de agosto, Anon Numpa fue detenido varias veces en pocas semanas y puesto en libertad bajo fianza.

En un discurso pronunciado en septiembre, adoptó una línea dura, utilizando términos virulentos hacia la realeza y acusándola de no permanecer fuera de la vida política. "Nunca me arrodillaré ante la dictadura", dijo.

Este militante emblemático del movimiento nació en 1984 en la provincia del rey Et, en el noreste de Tailandia, donde el establecimiento promilitar de Bangkok es ampliamente rechazado.

Su desencanto de la monarquía creció cuando comenzó a defender a disidentes acusados de violar el artículo 112 del Código Penal. En virtud de este, difamar, insultar o amenazar al rey y a su familia se castiga con una pena de tres a 15 años de prisión, una ley que permite castigar toda crítica de la monarquía.

Mientras el movimiento prodemocracia pide la dimisión del primer ministro, el general Prayut Chan O Cha, y modificar de la constitución, algunos activistas también piden una reforma de la monarquía.

Anon Numpa reconoce que la lucha por los cambios "estructurales" no será fácil.  Para él, las batallas libradas en los últimos meses valen la pena.

"Lo que hemos hecho no ha sido en vano", explicó a la AFP. "Nuestras victorias pueden ayudar a los combates de la próxima generación".

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