"Más allá del fútbol": Kosovo espera brillar en la escena internacional

Va más allá del fútbol. El jueves, como visitante frente a Macedonia del Norte, Kosovo espera aproximarse a su sueño de jugar la Eurocopa, pero también hacerse ver como nación independiente en la escena internacional.

Tras estar cerca de la clasificación histórica para un primer torneo mayor hace un año, Kosovo, a quien Serbia no ha reconocido nunca su independencia proclamada en 2008, espera ganar en la repesca su billete para la Eurocopa-2020, aplazada a 2021.

"Vivo para que nuestra bandera sea alzada entre las 24 de las mejores naciones de Europa", dice a la AFP Besart Morina, estudiante de psicología de 23 años.

El periodista deportivo Arsim Maxhera se entusiasma: este partido "es el más importante de la historia de la selección".

En un Kosovo neófito en diplomacia y en fútbol, la alegría de ganar un partido sería doble al consolidar su presencia como nación.

"Estoy orgulloso de nuestro equipo nacional. Hacen más por nuestro reconocimiento en la escena internacional que nuestra diplomacia", lanza a la AFP Arsim Mehana, conductor de taxi de 41 años.

- Un equipo de refugiados -

Hasta 2016, el humilde territorio de 1,8 millones de habitantes no entró, para descontento de Serbia, en la UEFA y la FIFA.

"No es solo un partido de fútbol", señala el seleccionador de Kosovo, el suizo Bernard Challandes. "Estamos en un nuevo país, Kosovo, y el equipo de fútbol es muy importante para el pueblo".

El hecho de que ninguno de los jugadores seleccionados para ir a Skopje, la capital de Macedonia del Norte, no esté en el campeonato local se explica en parte por el pasado violento de Kosovo.

La mayor parte de ellos son hijos de los centenares de miles de refugiados albaneses que huyeron en los años 1990 del régimen del antiguo hombre fuerte de Yugoslavia, Slobodan Milosevic.

Los miembros de la selección kosovar, en su mayoría nacidos en Suiza, y otros en Suecia o Alemania, juegan en algunos casos en clubes europeos como Stade de Reims, Heerenveen o Lazio de Roma.

"Hay jugadores con buenos contratos, pero deben nunca olvidar sus raíces y lo que significa defender la camiseta de Kosovo", añade Bernard Challandes.

En 2018-19, la selección kosovar había logrado la proeza de encadenar quince partidos sin derrota en partidos oficiales antes de caer en septiembre pasado contra Inglaterra (5-3).

Para Eroll Salihu, presidente de la Federación de Fútbol de Kosovo (FFK), este éxito se debe a Challandes.

- Dos obstáculos todavía -

"Aporta continuidad. Nuestros jugadores tienen raíces kosovares, pero vienen de diferentes países. Les ha unido gracias a la disciplina y a la confianza en ellos", explica Salihu.

Pero el miembro más reciente de la UEFA parte con un hándicap, la ausencia probable de cuatro jugadores víctimas de lesiones.

La pandemia del nuevo coronavirus pesa también. Privados de entrenamientos durante meses, algunos de sus jugadores no están en su mejor forma.

"Hemos esperado este partido más de dos años y ahora estamos en esta situación", afirma el entrenador suizo.

En caso de triunfo el jueves, quedará un obstáculo para acceder a la Eurocopa: Kosovo deberá imponerse el 12 de noviembre en una pequeña final con el vencedor del duelo Georgia-Bielorrusia.

Enfrente, la selección de Macedonia del Norte, que cuenta con cinco jugadores de origen albanés. "Deberán dar los mejor para mostrar que tenemos mejores jugadores y más experiencia internacional que Kosovo", afirma Gjoko Hadzievski, exentrenador de la selección macedonia.

Skopje está a solo un centenar de kilómetros de Pristina, pero ningún aficionado kosovar hará el viaje debido a la crisis sanitaria.

Normalmente, los grandes partidos dan lugar en Kosovo a una explosión de júbilo popular, pero nada está previsto tampoco en Pristina.

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