La policía marroqui en guerra contra el alcohol adulterado y de contrabando

Las autoridades marroquíes llevan a cabo desde fines de agosto una amplia operación contra el alcohol adulterado y las botellas importadas ilegalmente y vendidas furtivamente en los bares del reino.

En total, "417 operaciones por sorpresa" han sido llevadas a cabo del 31 de agosto al 22 de septiembre en varias ciudades del país, con más de 1,2 millones de botellas incautadas, 87 establecimiento cerrados y al menos 45 detenidos, según informaron a la AFP las autoridades marroquíes.

En teoría, la ley marroquí prohíbe la venta de alcohol a los musulmanes, 99% de la población del país, donde el islam es la religión de Estado.

De hecho, se encuentra fácilmente alcohol en bares, restaurantes o tiendas, que lo ofrecen discretamente a la venta

Bautizada "operación manos limpias" o "operación Baco", en referencia al dios del vino en la mitología romana, la acción policial se centró en las botellas adulteradas o importadas ilegalmente, sin gastos de aduana.

El martes más de 20.000 botellas de alcohol caducado o no etiquetado fueron destruidas cerca de Casablanca, la capital económica.

La víspera, unas 60.000 botellas "adulteradas o producto de fraudes" fueron incautadas en dos depósitos de  Marrakech, la capital turística, según las autoridades. En Tanger (norte), fueron cerrados un docena de  restaurantes el miércoles y el jueves.

Por coincidencia, u oportunidad aprovechada por las autoridades, las operaciones policiales se iniciaron en Casablanca tras las protestas en las redes sociales contra controles considerados excesivos sobre el porte de mascarilla en diferentes establecimientos.

Agentes demasiado diligentes han multado a clientes de restaurantes que no tenían mascarilla, con infracciones que pueden llegar a 300 dirhams (27 euros - USD 32), aunque la ley prevé que un cliente sentado puede quitarse la mascarilla para comer.

- El "Emperador del vino" -

Desde entonces, las operaciones de la policía, aduanas y servicios de higiene para incautar alcohol se han extendido en todo el país.

Entre los detenidos figura Said Boukannouf, un hombre descrito por la prensa como el "barón de las bebidas alcohólicas de Marruecos", detenido el 8 de septiembre. Este "emperador del vino" es el principal distribuidor de alcohol en Marruecos y dispones de puntos de venta, bares y almacenes.

Al margen de productos adulterados que pueden "poner en peligro la salud  pública", la prensa local cita la existencia de "cajas negras" o "circuitos de dinero sucio" gestionados por "una mafia cuyas ramificaciones llegan hasta los cuerpos de seguridad"

Sin embargo, la "campaña de limpieza del sector nocturno, llevada a cabo con gran publicidad (...) preocupa a un sector de la restauración que ha sido doblegado por la crisis del covid-19", escribe por su parte el sitio de información Le Desk.

La vida nocturna de Marruecos se ha visto duramente afectada por la parálisis económica que ha generado la pandemia del nuevo coronavirus, que ha causado más de 2.000 víctimas mortales en el reino.

Numerosos bares, cafés y restaurantes están cerrados desde mediados de marzo debido a las múltiples restricciones mientras que otros han debido cesar de forma definitiva su actividad.

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