El Mundial de ciclismo en carretera, una vez más sin claro favorito

El circuito italiano de Imola recibe el domingo el Mundial de ciclismo en carretera, para una carrera muy abierta, sin un claro favorito, aunque aparezcan los nombres del belga Wout van Aert, del suizo Marc Hirschi y del francés Julian Alaphilippe entre los máximos aspirantes, siete días después del final del Tour de Francia.

¿Los ausentes del Tour sacarán ventaja de su frescor físico y mental? Es la esperanza del danés Jakob Fuglsang, del canadiense Michael Woods y del australiano Michael Matthews, en la salida de los 258 km. Los tres han subido ya a podios en Juegos Olímpicos o Mundiales.

Para los que participaron en el Tour, la cuestión principal es la recuperación. "No he hecho demasiado esta semana", anuncia Alaphilippe, satisfecho de un circuito que le gusta más que el de Martigny (Suiza), donde estaba previsto inicialmente el Mundial.

Van Aert, en cambio, que se impuso el 1 de agosto en las Strade Bianche, disputó el viernes la contrarreloj del Mundial, donde ganó la plata.

"Fue un esfuerzo brutal pero limitado a 35 minutos"", juzgó el belga, decepcionado por su plata, añadiendo que "me habré recuperado para el domingo".

- El fantasma de Sena -

Si aguanta en las últimas 9 vueltas del difícil recorrido trazado en las colinas cercanas a Imola, entre árboles frutales y viñas, Van Aert será evidentemente el favorito en el circuito Enzo y Dino Ferrari que la carrera tomará prestado para sus últimos 3.400 metros.

Curva Acque Minerali, Tosa, Tamburello, modificada tras el accidente mortal de Ayrton Senna en 1994, tantos nombres evocadores para los aficionados a la F1 que han seguido los diferentes GP de San Marino desde 1981 a mediados de los años 2000.

Dos altos, Mazzolano y Gallisterna, ambos con partes muy pronunciadas de entre 13 y 15%, dan ventaja a los atacantes, a los que los perseguidores perderán pronto de vista en la carretera por momentos estrecha pero asfaltada. Con la incógnita de la meteorología, ya que las previsiones anuncian posibles lluvias a medida que se acerque la llegada.

Vencedor el domingo en el Tour de Francia, el esloveno Tadej Pogacar se mantuvo al margen del entusiasmo que invadió su país por la hazaña del más joven ganador de la ronda francesa en los últimos 100 años. "Con el covid, es complicado festejar eso", matizó el esloveno, de 22 años, que volvió a su casa de Mónaco.

- Diferente del Tour -

"Mi temporada está lejos de haber acabado", añadió Pogacar, que vuelve a reunirse con el segundo en el Tour, Primoz Roglic, en la selección eslovena. El Mundial se corre cada año con selecciones nacionales y no equipos de marcas, lo que añade un elemento táctico suplementario en la repartición de fuerzas.

"Sería un cuento de hadas si (Roglic) gana pero es un poco diferente del Tour de Francia", recordó Pogacar. "Espero una carrera completamente diferente a lo que se vio en el Tour", confirmó Alaphilippe.

Pero hombres en forma del Tour, como la revelación suiza Marc Hirschi, el campeón de Alemania Maximilian Schachmann o el polaco Michal Kwiatkowski, están entre los favoritos en esta carrera de largo recorrido, que, con su desnivel total de unos 5.000 metros, se acerca -e incluso supera- a la Lieja-Bastoña-Lieja.

Italia, que acoge sus primeros Mundiales desde Florencia en 2013, quiere creer en Vincenzo Nibali, su corredor más carismático. "Soy sincero cuando digo que no sé muy bien en qué condiciones me encuentro", asegura el siciliano.

¿El 'Tiburón de Mesina' esconde sus cartas? El Giro, su gran objetivo de la temporada, empieza seis días después del Mundial de Imola.

jm/psr

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