Negociadores de la UE y el Reino Unido mantuvieron hermética reunión en Bruselas

Los principales negociadores comerciales de la Unión Europea y del Reino Unido mantuvieron este jueves en Bruselas una hermética reunión para tratar de evitar una ruptura total, después que Londres cuestionara varios de los términos del Brexit.

El principal negociador británico, David Frost, llegó a la sede de la Comisión Europea alrededor de las 14H00 (12H00 GMT) y fue recibido por su contraparte de la UE, el francés Michel Barnier.

Dos horas más tarde, Frost se retiró en medio de un hermético silencio, sin responder a consultas de la prensa que aguardaba su salida.

Poco antes de ese encuentro, el portavoz de la UE, Eric Mamer, insistió en que Bruselas negocia de buena fe, rechazando las acusaciones del primer ministro Boris Johnson, quien afirmó que el bloque había amenazado con "bloquear" los alimentos que se dirigen a Irlanda del Norte.

"Barnier ha demostrado (...) que incluso en cuestiones extremadamente complejas y políticamente sensibles, la Comisión, de hecho la Unión Europea, negocia de perfecta buena fe", dijo Mamer.

Los negociadores se reunieron mientras en Londres Johnson se niega a dar marcha atrás en la controvertida ley impulsada por su gobierno que ha enfurecido a Bruselas y según admisión de funcionarios británicos violará el derecho internacional.

La ley propuesta, que anula partes del tratado del Brexit relacionadas con el comercio en Irlanda del Norte, tiene potencial para dinamitar las conversaciones comerciales, ya estancadas.

El ministro francés para el Comercio Exterior, Frank Riester, quien se encontró este jueves con Barnier, dijo a interlocutores que la decisión británica de cuestionar aspectos ya acordados es, "tanto en el fondo como en la forma, muy problemática".

"Este tipo de actitud no genera un optimismo desbordante", dijo el ministro, quien también expresó su convicción de que es necesario "tratar de no reaccionar a lo que dice Boris Johnson, sino a lo que él hace".

El gobierno británico "probablemente no sepa si realmente quiere un acuerdo al final o un desacuerdo", dijo por su parte un diplomático de la UE a la AFP. "Probablemente un poco de ambos", añadió.

Sin embargo, el diplomático insistió en que la total claridad sobre si un acuerdo era posible no se lograría durante "dos o tres semanas".

La próxima ronda oficial de negociaciones, que involucra a cientos de negociadores que discuten los temas más espinosos, tendrá lugar en Bruselas la semana del 28 de septiembre.

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