Turismo alternativo en Grecia contra la crisis del coronavirus

"A la izquierda, se están acercando", dice Yannis Yovanos, mirando con sus prismáticos: un delfín emerge y se zambulle en aguas del golfo de Amvrakikos, una de las reservas naturales de Grecia. Aquí el turismo alternativo planta cara a la crisis del coronavirus.

Una decena de turistas en la cubierta del pequeño barco de Yannis cogen los teléfonos móviles para retratar los saltos y piruetas de los mamíferos.

A la entrada de la localidad de Préveza, en el mar Jónico, cerca de las islas de Léucade, Cefalonia y Corfú, se halla el parque natural de Amvrakikos, de 400 km2, incluido en Natura 2000, la red europea de protección de los biotopos.

Ciento cincuenta delfines, tortugas marinas Caretta Caretta (también llamadas tortuga boba, caguama, cayume o cabezona) y 300 aves acuáticas, entre ellas algunas especies raras como el pelícano dálmata (Pelecanus crispus, conocido asimismo como pelícano ceñudo), viven en las lagunas y cañaverales de este golfo cerrado.

Rodeado de colinas verdes, Amvrakikos recibe las aguas fluviales que descienden del Epiro, una región montañosa en la costa noroeste del país.

Yannis, originario de Préveza y pescador apasionado, organiza cruceros en este golfo desde hace unos años.

"He cumplido mi sueño: mostrar la vida de un pescador y nuestra riqueza natural", declaró a la AFP este hombre risueño de 49 años.

- Turismo a media asta -

Préveza no sufre el turismo de masas de los principales destinos griegos, como las islas Jónicas vecinas o Creta.

Pero en la era del nuevo coronavirus que ha golpeado el turismo, el ayuntamiento ha lanzado una campaña promocional en Europa.

El sitio web "Mejores Destinos en Europa" (Best destinations in Europe) calificó la región como una de las "más seguras" de Europa para 2020.

Su playa Monolithi de 22 km de largo y 80 m de ancho, ideal para el distanciamiento social, ocupa el primer lugar en la lista de una decena de playas europeas, según este sitio.

A pesar del aumento de los casos desde la reapertura de las fronteras en junio, Grecia solo tiene 5.270 infectados y 210 muertes.

Con un nuevo puerto deportivo, Préveza atrae a los veleros que evitan la saturación de las islas jónicas.

"Préveza es un buen lugar en comparación con Corfú, una isla muy bonita pero a menudo congestionada", dice Nick Ray, un empresario británico, que echó el ancla en ella.

El alcalde de Préveza, Nikolaos Georgakos, también apuesta por el "desarrollo del turismo sostenible".

Amvrakikos es el pulmón de la vida económica de la región: pesca, acuicultura y ganadería. Pero su valor ecológico se ve amenazado por problemas de contaminación, caza furtiva o pesca ilegal.

- Promover la vida local -

El director de la agencia encargada de la gestión del golfo de Amvrakikos, el profesor de biología de la Universidad de Patras, Constantin Koutsikopoulos, cree que "con una buena planificación, el desarrollo turístico es un aliado fiable para la protección del Golfo", que se deteriora por la actividad humana.

La próxima primavera, se abrirán carriles de lanchas en los cañaverales para facilitar la observación de aves.

"La pandemia es una oportunidad para promover el turismo alternativo, el turismo pesquero" pero también la vida local, "estrechamente ligada a los recursos naturales que se remontan a la Antigüedad", explica.

Cerca de Nicópolis, "la ciudad de la victoria" fundada por Augusto para conmemorar su victoria naval en Actium (31 antes de nuestra era) se ven delfines y peces del Golfo en los mosaicos romanos.

Para Roula Trigou, ambientalista y responsable de comunicación de la sociedad griega de ornitólogos, el desafío actual es desarrollar el turismo "en beneficio de las sociedades locales".

Motor de la economía del país, el turismo en Grecia se centra en atraer a las masas, dejando algo de lado la protección del medio ambiente.

Un informe de la Comisión de Transporte y Turismo (TRAN) del Parlamento Europeo en 2019 recalca la "saturación" de la famosa isla de Santorini.

"La pandemia nos ha demostrado que debemos respetar la naturaleza y volcarnos en un turismo a pequeña escala, lejos de los eslóganes tradicionales de 'sol y mar'", estima Roula Trigou.

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