Los polacos eligen presidente, bajo la mirada de la UE y Washington

Los polacos eligen este domingo un nuevo presidente en unos comicios de resultado incierto que fueron aplazados por el coronavirus y son cruciales para el futuro del gobierno conservador nacionalista.

El presidente Andrzej Duda, que aspira a un segundo mandato, visitó Washington esta semana donde escuchó palabras de aliento de su homólogo estadounidense Donald Trump, que le felicitó por su "trabajo excelente".

Trump ve a Duda, respaldado por el partido gobernante Ley y Justicia (PiS), como un importante aliado europeo. Además, la visita del presidente polaco a la Casa Blanca fue la primera de un líder extranjero desde que comenzó la pandemia.

Pero los socios europeos de Polonia han puesto en la picota varias veces las reformas del gobierno populista polaco, en particular las del sistema judicial, al considerar que están erosionando la democracia solo tres décadas después de la caída del comunismo.

Los sondeos dan como ganador a Duda en la primera vuelta del domingo, pero en la segunda del 12 de julio, la diferencia sería mínima con su probable rival, el liberal Rafal Trzaskowski, alcalde de Varsovia.

- Homofobia -

Duda ha prometido defender los beneficios sociales introducidos por el partido en el poder, como una asignación por hijos y la subida de las pensiones, un factor clave para la victoria de los populistas en las pasadas legislativas de octubre.

El presidente también respaldó los ataques del PiS contra los derechos de las personas LGTB y los valores occidentales, en lo que muchos analistas consideran como un intento de desviar la atención de las sospechas de corrupción de altos funcionarios del partido en el manejo de la crisis del covid-19.

Los ataques de Duda a la comunidad gay desencadenaron una ola de protestas tanto en Polonia como en el extranjero.

Por su parte, con el lema "¡Estamos cansados!", el principal rival del presidente saliente, Rafal Trzaskowski, se ha comprometido a restaurar los vínculos con Bruselas.

Desde que llegó al poder en 2015, tanto Duda como el PiS han dado un giro radical a la política polaca avivando las tensiones con la UE y ampliando su influencia a través de empresas estatales y emisoras públicas.

Un nuevo mandato de cinco años para Duda sin duda permitiría al PiS realizar cambios todavía más polémicos, mientras su derrota pondría en riesgo la influencia del partido.

Los problemas del día a día pesan en la moral de los polacos en un momento en que los estragos económicos de la pandemia van a llevar al país a su primera recesión desde el final del comunismo.

Sin embargo, en la localidad de Godziszow, en el este de Polonia, con una población de 2.200 habitantes no hay dudas sobre el vencedor.

Casi el 90% de los electores respaldaron al PiS en las elecciones de octubre, su mejor resultado a nivel nacional.

"Le daría al PiS una 'A' por su gasto social", dijo Magda Ciupak, de 33 años, profesora de inglés, concejal local y madre de dos niños.

"Como conservadora, también es importante para mí que el presidente Duda sea un católico orgulloso; es uno de nosotros", dice Ciupak, quien también dirige una granja con su esposo.

- "Escandaloso" -

Anna Konieczna, propietaria de una pequeña empresa en la rica ciudad de Poznan, en el oeste de Polonia, va a votar por Trzaskowski.

Para ella, es "escandaloso" que el gobierno "gastara a la ligera" los ingresos fiscales generados por las pequeñas empresas para pagar los beneficios sociales aprobados por el partido en el poder.

Originalmente programada para mayo, la elección se pospuso debido a la pandemia de coronavirus. Polonia, con 38 millones de habitantes, registró más de 33.000 casos y unas 1.400 víctimas fatales.

Los centros de voto estarán abiertos entre las 7H00 y las 21H00 (05H00 Y 19H00 GMT). Los resultados de un sondeo a pie de urna serán anunciados inmediatamente después del cierre de las urnas.

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