Sin acuerdo con acreedores, Argentina hace apuesta "arriesgada", según expertos

El plazo para un acuerdo de reestructuración de deuda entre Argentina y sus acreedores vence este viernes y aunque puede extenderse nuevamente, las tratativas se tensaron y los expertos advierten que la perspectiva de un litigio es una apuesta "arriesgada" para el país.

"Un enfrentamiento prolongado entre Argentina y sus acreedores sería arriesgado", explicó a la AFP Benjamín Gedan, asesor del programa latinoamericano del Wilson Center, explicando que una vez que ceda la pandemia de coronavirus, el país va a necesitar imperiosamente inversión extranjera.

El gobierno de Alberto Fernández busca reestructurar 66.000 millones de dólares de deuda emitida bajo legislación extranjera y está enfrascado en las negociaciones por el canje.

Pero a pocas horas del vencimiento del plazo, el jefe de gabinete, Santiago Cafiero, dijo el jueves que "la deuda fue contraída de forma irresponsable, es impagable y se hace profundamente injusta en la espalda de los argentinos".

- Perspectivas económicas "pobres" -

Este sería el noveno default para Argentina, pero a diferencia de la moratoria de la década de 2000, cuando Buenos Aires terminó saldando sus diferencias en las cortes, el mundo está en una situación recesiva y el ciclo de las materias primas no está del lado de este superexportador de granos, advirtió Arturo Porzecanski, académico de la American University.

"Si se logra o no un acuerdo con los bonistas igual las perspectivas económicas de la Argentina son muy pobres", explicó a la AFP Porzecanski, para quien el gobierno no tiene un programa económico ni apoyo político para mejorar el clima de negocios y de inversiones que el país necesita.

Argentina atraviesa su segundo año de recesión, agravada por la pandemia que provocó casi 36.000 contagios y 829 fallecimientos.

"Haya o no un acuerdo, eso no resuelve los problemas del clima de negocios y la falta de clima de inversión que el país precisa para reflotar aunque no tuviera esta pandemia", agregó Porzecanski.

Sin un acuerdo, el experto ve además una mayor depreciación del peso.

Para Gedan, un fracaso en las tratativas con los acreedores implicaría que el país quede fuera de los mercados de capitales, con la impresión de pesos como única forma de paliar el déficit.

"Incluso con un control de capitales y una aguda recesión, esto traería riesgos de un preocupante repunte inflacionario", agregó Gedan.

Argentina tiene 35% de su población de casi 45 millones de personas en la pobreza y la inflación anual supera el 50%.

- Sin ganadores -

Sobre las implicaciones de un default en las relaciones internacionales de la Casa Rosada, Porzecanski descarta que lo que pueda pasar en las cortes federales de Estados Unidos que pudieran acoger las demandas tenga una influencia en el vínculo entre Buenos Aires y Washington.

Para Michael Shifter, director del centro de análisis Diálogo Interamericano, son sede en Washington, es improbable que un fracaso a la hora de sellar un acuerdo "cambie fundamentalmente las relaciones bilaterales entre Argentina y Estados Unidos".

Pero Shifter cree que podría "alentar sospechas en Wall Street y en Washington" de que no hay mucha diferencia entre el presidente Fernández y su vicepresidenta, la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner.

"Claramente si no se llega a un acuerdo, las perspectivas de cualquier inversión estadounidense en Argentina van a quedar reducidas", apuntó Shifter.

Gedan enfatizó de su lado que una pelea extendida sería mala para los dos lados, postergando cualquier pago para los acreedores y generando altos costos por el litigio.

"Los 'bondholders' (tenedores de bonos) no van a aceptar menos (de lo) que creen que el país pueda pagar", agregó el experto de Wilson Center.

Mientras el gobierno argentino se mantiene firme en sostener una tasa de recuperación no superior a 50 dólares por cada 100 dólares del valor facial de los bonos, el Grupo Ad Hoc de acreedores, el de más peso en la discusión, no renuncia a los 55 dólares.

an/mr

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