Bombardier eliminará 2.500 empleos en su unidad aeronáutica por COVID-19

Vista general de la planta de Bombardier en el sector de Downsview Park en Toronto (Canadá). EFE/Néstor Ponce/Archivo
Vista general de la planta de Bombardier en el sector de Downsview Park en Toronto (Canadá). EFE/Néstor Ponce/Archivo

Toronto (Canadá), 5 jun (EFE).- El fabricante canadiense de material ferroviario y aeronáutico Bombardier anunció este viernes que eliminará de forma progresiva 2.500 empleos de su división de aviación como consecuencia de "los extraordinarios desafíos e interrupciones en el sector causados por COVID-19".
Bombardier señaló en un comunicado que se estima que la demanda de reactores de negocios se reducirá un 30 % con respecto al año pasado debido a la pandemia por lo que la empresa "debe ajustar sus operaciones y fuerza laboral para asegurar que emerge de la actual crisis con solidez".
La mayoría de los 2.500 puestos de trabajo que serán eliminados se concentran en Canadá. De la cifra total, 1.500 empleos corresponden a la provincia canadiense de Quebec, sede de la compañía, y otros 400 a la provincia de Ontario, el motor industrial de Canadá.
La eliminación se producirá "de forma progresiva durante 2020". La empresa calcula que los despidos le supondrán un cargo de 40 millones de dólares.
El pasado 7 de mayo, Bombardier anunció que 200 millones de dólares en el primer trimestre de 2020, frente a los 239 millones de beneficios netos de hace un año. El 11 de mayo, la empresa también empezó a reanudar su producción en Canadá tras el parón obligado por las medidas de contención adoptadas contra COVID-19.
En febrero, poco antes del inicio de la pandemia, Bombardier, uno de los mayores fabricantes de material ferroviario y aviones del mundo, anunció que en 2019 perdió 1.607 millones de dólares frente a los 318 millones de dólares de beneficios netos en 2018.
Bombardier también anunció las ventas de sus unidades de aviones comerciales y de material ferroviaria para concentrarse en la producción de reactores de negocios.
Bombardier, con graves problemas de liquidez y la necesidad de hacer frente al pago de una deuda de 9.300 millones de dólares, vendió el negocio de aviones comerciales, en el pasado considerada la tabla de salvación de la compañía, a Airbus y el Gobierno de la provincia canadiense de Quebec por 600 millones de dólares.
Por su parte, el negocio ferroviario fue vendido de Bombardier a la francesa Alstom por 7.450 millones de dólares.
Tras esta profunda reorganización, el 12 de marzo, Bombardier anunció de forma inesperada la sustitución de su presidente y consejero delegado, Alain Bellemare por por Éric Martel, hasta entonces presidente y consejero delegado de Hydro-Québec, la compañía eléctrica de la provincia canadiense de Quebec y una de las mayores generadoras de Norteamérica.