El fútbol en Chile es un acto social que no entiende de puertas cerradas

En la imagen un registro de hinchas de la Universidad Católica chilena en el estadio San Carlos de Apoquindo de Santiago de Chile. EFE/Alberto Valdés
En la imagen un registro de hinchas de la Universidad Católica chilena en el estadio San Carlos de Apoquindo de Santiago de Chile. EFE/Alberto Valdés

Santiago de Chile, 28 may (EFE).- En un país como Chile, donde el fútbol es un acto social de reunión en los estadios más que un espectáculo deportivo, los hinchas de los equipos no contemplan que la pelota regrese en canchas vacías, como ocurrió el pasado fin de semana en Alemania, donde la Bundesliga se retomó a puerta cerrada.
El balón no rueda en Chile desde el 18 de marzo que se disputó el último partido antes de que se suspendiese la liga por la llegada del coronavirus al país austral y los aficionados no le encuentran sentido a que regresen los equipos al campo sin que haya nadie en las gradas.
Además, la situación particular de Chile con respecto a la evolución del SARS-CoV-2 es actualmente preocupante, con una media de 4.000 contagios nuevos cada día desde hace una semana y una tendencia al alza de los fallecimientos.
Con más de 60.000 enfermos y 600 muertos a consecuencia de la COVID-19, se antoja insensato por el momento pensar en reanudar el fútbol, mientras más de la mitad de la población chilena está confinada en sus domicilios en cuarentena y el país bajo estado de excepción por catástrofe y toque de queda nocturno.
"No es el momento de retomar el fútbol. Es tiempo para que los clubes se pongan a disposición de los que peor lo están pasando", dijo a Efe Edmundo Valladares, presidente del club social y deportivo Colo Colo, la parte del conjunto albo que todavía está en manos de los socios.
El club autodenominado como el más popular de Chile no quiere poner en riesgo su mayor patrimonio, su afición, por lo que Valladares propuso demorar la vuelta de la pelota a los campos hasta que las hinchadas puedan acompañar el regreso desde las gradas.
"Entendemos el fútbol como una posibilidad de congregarse y compartir con los amigos, la familia, la pareja, es una fiesta popular. Así lo entendemos nosotros en Colo Colo y por lo mismo para nosotros sería ideal esperar todo lo que se pueda y que pudiesen también acompañar los hinchas cuando se juegue", afirmó.
Y si eso implica retrasar aún más el reinicio de la liga no tendrían problema desde el Cacique, siempre que no se ponga en riesgo la salud de los hinchas.
"Ver un partido en la soledad de la casa es algo a lo que no estamos acostumbrados y obviamente es algo muy distinto a la esencia del fútbol. Se pierde absolutamente, no es lo ideal y no nos parece lo óptimo, pero estamos en una situación que es bastante extrema y que ha sido muy dura para la gente", señaló.
Pero ante la posibilidad de que en Sudamérica se reanude el fútbol a puerta cerrada, la afición no se hace a la idea de que las gradas puedan estar vacías o pobladas con muñecos, lienzos o cartones que asemejen espectadores.
"No me imagino lo de los muñecos o el cartón para nada. Es imposible imaginarse un Colo Colo contra la Universidad de Chile (Superclásico de Chile) sin público, pero habrá que ver cuál es la mejor manera", afirmó Valladares.
En la Universidad Católica, vigente bicampeón de la liga chilena y actual líder del campeonato, tienen claro que la afición cruzada está mancomunada con el equipo y no hay manera de verlo por separado.
"Como hincha es muy importante estar presente apoyando, (el estadio) es como un lugar de desahogo, donde uno hace amistades, como hinchada nos afecta mucho", expresó a Efe Ignacio Pavón, representante de los aficionados jóvenes en la Comisión de Hinchas de la Universidad Católica.
Desde su punto de vista el fútbol a puerta cerrada es algo "atípico", pero igual que sus rivales albos, tiene claro que la salud está por encima del deporte.
Para más inri de la afición de la Católica, el equipo se encuentra en uno de los mejores momentos de su historia, en busca del tercer campeonato consecutivo y en plena fase de grupos de la Copa Libertadores, momentos únicos que ningún aficionado cruzado piensa en vivir desde casa.
"Es lo más triste de todo, porque estamos en un buen momento, el mejor momento en la historia del club probablemente, al menos en el último tiempo. Sin duda que es triste, ya el año pasado por el contexto social chileno, ya tuvo que terminar antes el torneo y salimos campeones pero no pudimos estar presentes en la cancha", comentó.
A pesar de la incertidumbre existente en Chile por la evolución de la pandemia, todos están de acuerdo en que la liga, a diferencia de algunas europeas que se dieron por finalizadas, tiene que disputarse.
Si en el Viejo Continente las ligas están en su recta final, en Sudamérica los torneos locales están recién iniciados -en Chile se suspendió en la jornada 8 de 32- y a nadie se le pasa por la cabeza que no se dispute el campeonato.
Alberto Peña

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