Hinchas españoles desgarrados entre las ganas de fútbol y los partidos a puerta cerrada

Con el reinicio de la Liga española a puerta cerrada en el horizonte, el corazón de los aficionados se debate entre las ganas de ver fútbol y el rechazo a que esta vuelta se haga con los estadios vacíos.

Más de dos meses después de que la epidemia de coronavirus obligara a parar el campeonato español, los futbolistas han retomado los entrenamientos y el presidente de la Liga, Javier Tebas, apunta a junio para su reinicio.

"A mí me gustaría que (el inicio) fuese el 12 (de junio)", afirmó Tebas, advirtiendo que dependerá de las autoridades sanitarias y afirmando que cuando el fútbol reabra será a puerta cerrada.

Después de dos meses contentándose con partidos históricos por televisión, "la gente necesita sus dosis de fútbol", dice Adolfo Barbero, comentarista de la cadena Movistar+, a AFP.

"Ganas hay (de ir al fútbol) pero ahora para muchos lo prioritario es jugar, es ver a 22 tíos, una pelota y un tapete verde, lo demás ya será a posteriori. Ahora lo que quiere ver la gente es fútbol como sea", añade Barbero.

- 'Medio salvar la temporada' -

"Entendemos que el fútbol sin afición, no es el fútbol que queremos, pero dada la excepcionalidad de la situación, no nos queda más remedio que aceptarlo", remacha a la AFP, José Manuel Mateo, presidente de Aficiones Unidas, una asociación de peñas de hinchas de distintos clubes.

"No creo que el fútbol pueda permitirse estar parado" hasta que haya una vacuna contra el nuevo coronavirus, que garantice la seguridad, añadió.

Según la Liga española, jugar a puerta cerrada lo que resta de campeonato y las competiciones europeas limitaría las pérdidas de los clubes a unos 303 millones de euros, frente a los cerca de 1.000 millones si no se volviera a jugar.

Además, la falta de ingresos por la paralización del campeonato ha llevado a la mayoría de los clubes a reducir salarios y jornadas.

"De esos ingresos dependen también muchas familias, no sólo los futbolistas", recuerda Mateo.

Jugar las últimas once jornadas de Liga "a puerta cerrada es una manera de medio salvar la temporada", admite el presidente de la peña del Real Madrid, La Gran Familia, Gerardo Tocino.

"Los que realmente sentimos los colores de un club, lo que buscamos es lo mejor para el club", incluso aunque eso suponga ver a tus jugadores a través de una pantalla, añade.

Y es que el reinicio del campeonato, busca sobre todo salvar los ingresos por derechos televisivos como forma de amortiguar el golpe asestado por la epidemia al fútbol.

- 'Sin aficionados no hay fútbol' -

Según la prensa española, la Liga podría dejar de ingresar cerca de 500 millones de euros por derechos de televisión si no se jugara.

Pero, "sin aficionados en las gradas no hay fútbol, hay reality televisivo o un entrenamiento televisado, pero no fútbol", considera Emilio Abejón, secretario general de la Federación de Accionistas y Socios del Fútbol Español (FASFE).

Esta federación considera que la televisión no justifica la reanudación sin público, ya que "este país está permitiendo parar el turismo que es el negocio más grande, parar en buena parte y durante mucho tiempo la construcción".

Abejón, hincha del Atlético Madrid, recuerda además que "al reiniciar el fútbol de esta manera, no se está reiniciando realmente un sector que aporta el 1,3 o 1,4% del PIB (según un estudio de la Liga, NDLR) porque buena parte de ese PIB son los  negocios alrededor del fútbol (bares, restaurantes, merchandising,...) que están detenidos".

"Si el fútbol no puede volver en condiciones razonables, que entendemos que es con público en las gradas, pues no debería volver", considera Abejón, al igual que Joseba Combarro, presidente de la peña Eskozia La Brava, la más importante del Eibar.

"Entendemos que no podemos ir al estadio por riesgo de contagio. Pero, los jugadores comparten el mismo riesgo que los aficionados. El riesgo es para todos. La Liga tendría que ser suspendida", sentencia Combarro.

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