Erdogan socava esfuerzos de la oposición para frenar coronavirus en Turquía

En carteles y pancartas colocados en los puentes y paradas de autobús de Ankara, el alcalde de la capital turca, Mansur Yavas, insta a los ciudadanos más pudientes a ayudar a los más pobres pagándoles sus compras de alimentos.

"La bondad es más contagiosa que la enfermedad", se lee en los carteles.

Pese a los obstáculos que el presidente Recep Tayyip Erdogan les pone en el camino, el alcalde de Ankara y el de Estambul, Ekrem Imamoglu, ambos opositores, dan muestra de originalidad y astucia para ayudar a los ciudadanos más afectados por la crisis del nuevo coronavirus.

La popularidad creciente de estos dos representantes del Partido Republicano del Pueblo (CHP, socialdemócrata) es tal que son vistos ya como potenciales rivales de Erdogan.

Pero el presidente no ha querido ponérselo fácil: en marzo, su gobierno bloqueó la movilización para obtener donaciones lanzada por los alcaldes. Poco después, Erdogan lanzó una campaña similar.

Imamoglu y Yavas fueron elegidos en las elecciones municipales de marzo de 2019 y pusieron fin así a 25 años de poder de políticos islamo-conservadores en Estambul y Ankara, las dos ciudades más importantes del país.

Al principio, Erdogan se negó a reconocer la victoria de Imamoglu y obligó a celebrar una segunda votación en la que el actual alcalde obtuvo una ventaja aún mayor.

- "Amenaza" -

Para Seyit Torun, vicepresidente del CHP, la actitud del gobierno de Erdogan muestra que está "verdaderamente preocupado".

"Durante las elecciones dijeron que los alcaldes del CHP reducirían las ayudas", dijo Torun. "Ahora cada uno puede ver lo que está pasando", agregó.

Cuando los alcaldes lanzaron sus peticiones para obtener donaciones, Erdogan les acusó de querer crear "un Estado dentro del Estado" y de "presumir".

"Una ciudad de seis millones de habitantes no tiene un segundo o un minuto para eso", dice a la AFP Kemal Cokakoglu, subsecretario general del ayuntamiento de Ankara.

Al gestionar con pericia la crisis del coronavirus, que dejó 4.000 muertos en Turquía, las ciudades dirigidas por la oposición se convierten en una amenaza política para el gobierno, estima Seren Selvin Korkmaz, directora del Instituto de Investigación Política de Estambul.

Erdogan es consciente del peligro que representan estos alcaldes de oposición para un líder como él, que reina en el escenario político nacional tras dirigir con éxito Estambul de 1994 a 1998.

Según un sondeo del instituto Metropoll, Yavas es una de las personalidades que inspira más confianza en los turcos frente a la pandemia del nuevo coronavirus, justo detrás del ministro de Salud, pero por delante de Erdogan.

Korkmaz cree el gobierno usa a los alcaldes de oposición para crear un clima de "nosotros" contra "ellos".

Pero el partido conservador de Erdogan, el AKP, niega cualquier sentimiento de hostilidad hacia los alcaldes de oposición.

"Queremos solamente que trabajen de manera coordinada y no por su lado", dijo Cevdet Yilmaz, vicepresidente del AKP.

- Cuentas pagadas -

Antes de la pandemia, el gobierno ya había comenzado a poner trabas a los responsables de oposición, privándoles de algunas de sus prerrogativas.

Pese a las dificultades, Imamoglu y Yavas consiguieron recaudar importantes sumas de dinero para ayudar a los ciudadanos necesitados.

El ayuntamiento de Estambul lanzó en mayo una campaña de solidaridad para pedir a los más ricos que paguen las facturas de agua y gas de los más pobres. En una semana, 122.250 facturas fueron pagadas, según el ayuntamiento.

El de Ankara imitó esta iniciativa y también logró que muchos ciudadanos tuvieran el transporte público pagado o que familias que habían perdido sus ingresos recibieran donativos. También están ofreciendo miles de 'iftar', la comida del final del día que pone fin al ayuno durante el mes del Ramadán.

Por ahora, el ayuntamiento de Ankara logró su objetivo de entregar 265.000 comidas a 35.000 personas.

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