Historia de amor de los británicos con la jardinería, afectada por el confinamiento

El confinamiento impuesto a finales de marzo en el Reino Unido reforzó la pasión de los británicos por la jardinería, pero amenaza el futuro de las empresas tradicionales del sector, que han permanecido cerradas.

Tras siete semanas de confinamiento, el primer ministro, Boris Johnson, debe anunciar el domingo la reapertura de las tiendas de jardinería, según los medios de comunicación británicos.

Una buena noticia para estos comercios que sufrieron mucho en las últimas semanas, mientras que los minoristas en línea estaban abrumados por la demanda.

Alrededor de 83% de los hogares en Inglaterra tienen un terreno exterior privado, según cifras de 2016, lo que proporciona un espacio de ocio para los británicos, obligados a quedarse en casa.

Según la Asociación de Empresas Hortícolas (HTA), alrededor de 650 empresas británicas producen plantas ornamentales, contribuyendo con 1.400 millones de libras (1.600 millones de euros) al PIB. También emplean a 15.000 personas.

Una de cada tres empresas teme ser insolvente este año, indicó a finales de abril un informe de HTA, que solicitó la ayuda del gobierno.

Adrian Marskell, director general de la Bransford Webbs Plant Company, con sede en Worcester (centro de Inglaterra), estima que perderá 2 millones de libras (unos 2,2 millones de euros) de volumen de negocios en 2020 y prevé un futuro difícil para la industria en los próximos años.

Marskell se vio obligado a colocar a la mayoría de sus 100 empleados en paro técnico, y tuvo que tirar parte de su producción en plena temporada, explica a la AFP, justo antes del Día Nacional de la Jardinería, el domingo.

Se enfrentó al desafío logístico de despejar espacio para el cultivo de plantas para la próxima temporada.

"Es como cerrar una tienda de juguetes en diciembre", dijo, agregando que, normalmente, "la mayoría de las empresas de este sector realizan alrededor del 70% de su volumen de negocios en este momento".

Sin embargo, sigue siendo optimista: "Llevará tiempo recuperarse, pero es una industria bastante resistente".

- Método covid-19 -

Las medidas adoptadas para luchar contra la propagación del nuevo coronavirus también han "prácticamente aniquilado" la actividad del vivero Sandiacre cerca de Guildford, en el sudeste de Inglaterra, explica su propietario, Royden Kemp.

El vivero siguió abasteciendo a jardinerías que entregaban a domicilio y puso en marcha su propio servicio de entrega en línea, pero sus ventas cayeron un 75% en abril.

También él se vio obligado a tirar una gran parte de sus existencias. Para Kemp, estas últimas semanas han sido un "choque sísmico para la industria", que causará numerosas víctimas.

Pero "un productor de plantas es una persona muy resistente, que ha experimentado muchas primaveras difíciles, generalmente debido al mal tiempo", señaló.

Para Nina Baxter y Jo Thompson, paisajistas, el confinamiento se vivió de una manera totalmente diferente. Observaron una desaceleración o una "pausa" de las actividades de sus respectivas empresas al inicio del confinamiento, pero la demanda se recuperó desde entonces.

Han unido sus fuerzas para lanzar una nueva empresa de diseño y suministro de bulbos esta semana, confiando en que es el momento adecuado.  "La gente está en sus jardines todo el tiempo", explicó Thompson, que tiene oficinas en Londres y en East Sussex. "Hemos tenido más demandas que nunca en muy poco tiempo", agregó.

Con su compañera, se basan en fotos y videos para trabajar a distancia, lo que llaman el "método covid-19".

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