Argentina propone una quita de 62% a acreedores

BUENOS AIRES (AP) — Argentina está dispuesta a devolver menos de 40 centavos por cada dólar que los acreedores privados invirtieron en títulos de su deuda externa y el pago sería a partir de 2023.

El país sudamericano formalizó el jueves una agresiva propuesta de reestructuración de deuda emitida bajo ley extranjera por unos 70.000 millones de dólares, un proceso que se avizora incierto con la pandemia de coronavirus de fondo.

El plan, presentado por el ministro de Economía Martín Guzmán, consiste en una reducción en el pago de intereses de 62% equivalente a 37.900 millones de dólares y una reducción de capital de 5,4% por 3.600 millones de dólares. La oferta contempla un período de gracia de tres años para empezar a pagar en 2023 con una tasa de interés de 0,5% que irá creciendo hasta un nivel sostenible.

“Es lo que Argentina puede cumplir. No estamos firmando cheques en blanco ni papeles que no vamos a poder cumplir”, advirtió el presidente de centro-izquierda Alberto Fernández durante el anuncio en la residencia presidencial de Olivos, en las afueras de la capital.

El mandatario estuvo escoltado por la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien gobernó el país entre 2007 y 2015. También gobernadores de distintas fuerzas políticas.

La oferta debería ser aceptada por el 70% de los inversores. El gobierno dio un plazo de 20 días, ya que en mayo debería abonar un vencimiento de deuda. Si la propuesta no logra ese nivel de acatamiento, Argentina se encaminará hacia una cesación de pagos, la segunda en 20 años.

La última fue en 2001 en pleno estallido social.

“Hace seis o tres meses por ahí no era una oferta interesante pero hoy le puede dar una salida (al acreedor) y limitar el daño que puede provocar la exposición a la Argentina” en el actual contexto de pandemia de coronavirus, opinó Jimena Blanco, economista en jefe para América Latina de la consultora de análisis de riesgo Verisk Maplecroft, con sede en Gran Bretaña.

“Ha cambiado la discusión de fondo porque no ha cambiado solamente el panorama para Argentina”, acotó.

El anuncio se produce con el país sudamericano bajo una cuarentena obligatoria debido a la pandemia de COVID-19 que ha empeorado todas sus variables económicas. Profundizó la recesión, aceleró la inflación -que en marzo fue de 3,3%- y se deterioró la situación del 35,5% de la población que estaba en la pobreza antes de la aparición de la enfermedad.

“Es decisión nuestra que el pago de la deuda no suponga más postergaciones para Argentina. También nos propusimos ser serios, no aprovechar siquiera la coyuntura del coronavirus que ha dado vuelta la economía del mundo para dilatar la solución de este problema”, acotó el presidente.

La economista Blanco advirtió que algunos inversores podrían entorpecer la reestructuración.

“El camino judicial sigue siendo una alternativa para grandes bonistas... tiene que ser un bonista que esté dispuesto a jugar un juego bastante largo y asumir ese riesgo”, indicó.

En simultáneo con este proceso, Argentina negocia con el Fondo Monetario Internacional (FMI) la devolución de un préstamo de 44.000 millones que desembolsó entre 2018 y 2019.

“Continuaremos trabajando de forma constructiva, como viene ocurriendo, para tener un nuevo programa que implique que Argentina no tenga que hacer desembolsos de pago de capital adeudado (al FMI) en los próximos tres años”, detalló Guzmán.

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