Aire contaminado complica emergencia sanitaria en frontera Colombia-Venezuela

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En medio de la expansión de la neumonía por coronavirus, el aire se tornó irrespirable en Cúcuta, la mayor ciudad limítrofe entre Colombia y Venezuela. Las autoridades colombianas creen que se trata de un foco de contaminación ambiental activado por quemas del lado venezolano de la frontera.

Paula es una funcionaria de 33 años que sospecha haber contraído la enfermedad de la COVID-19. Hace una semana que presentó síntomas y está a la espera de los resultados de la prueba.

Mientras, lidia con la espesa humareda que cubre a la ciudad de unos 711.000 habitantes. "No se ve el cielo", afirma Paula, quien exige reserva por miedo a ser discriminada si su examen resulta positivo.

"A mí me huele a leña quemada siempre. Hay gente que dice que huele a basura", dijo a la AFP este jueves.

Las autoridades han advertido el deterioro en la calidad del aire desde hace dos semanas, como consecuencia del humo que viene de territorio venezolano, donde son comunes la quema de desechos y los incendios forestales en esta época del año.

Sin relaciones con el gobierno de Nicolás Maduro, la cancillería pidió a la Organización Panamericana de la Salud que transmita su "grave preocupación" por el impacto de esos fenómenos en "la salud pública y en especial, por la amenaza planteada por la pandemia" del nuevo coronavirus.

En Cúcuta se han detectado 19 de los más de 1.100 casos de la enfermedad en Colombia, que ya deja 19 muertos desde el 6 de marzo.

La contaminación del aire puede crear "un escenario muy crítico" para los infectados por el virus, advierte Saúl Carrillo, internista neumólogo en un hospital de Cúcuta.

"Esa capa de humo y partículas suspendidas en el aire se inhala de forma continua y genera un proceso irritativo", lo que desencadena "una respuesta inflamatoria y produce síntomas respiratorios", explica.

Cúcuta ya enfrentaba problemas para hacer cumplir la cuarentena general dispuesta por el gobierno de Iván Duque, debido a la actividad de vendedores ambulantes y migrantes venezolanos.

Con una tasa de informalidad laboral que ronda el 70%, esta ciudad es el paso obligado de decenas de miles de venezolanos que buscan abastecerse ante la crisis económica en su país. Aunque las fronteras estén cerradas por la emergencia, muchos cruzan por las llamadas trochas ilegales.

Desde 2015 4,9 millones de venezolanos han huido de Venezuela, según la ONU, y de ellos 1,7 millones están en Colombia.

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