Bolsonaro exime a las iglesias de Brasil del confinamiento a pedido de los evangélicos

Foto de archivo del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, junto al obispo Robson Rodovalho durante una marcha evangélica en Brasilia. 10 de agosto de 2019. 2019.REUTERS/Adriano Machado
Foto de archivo del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, junto al obispo Robson Rodovalho durante una marcha evangélica en Brasilia. 10 de agosto de 2019. 2019.REUTERS/Adriano Machado

Por Anthony Boadle

BRASILIA, 26 mar (Reuters) - El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, eximió el jueves a las iglesias de los aislamientos por coronavirus al incluir las actividades religiosas como un servicio esencial, atendiendo las solicitudes de los líderes evangélicos.

Bolsonaro, un populista de derecha elegido con el apoyo masivo de los votantes evangélicos en 2018 debido a sus opiniones conservadoras, ha dicho públicamente que las iglesias deben permanecer abiertas porque son "el último refugio" para muchas personas.

Su decreto, publicado en el boletín oficial el jueves, contradice las medidas tomadas por los gobernadores y alcaldes para prohibir las asambleas religiosas junto con los partidos de fútbol, las manifestaciones culturales y las actividades comerciales no esenciales.

Los casos confirmados de coronavirus en Brasil se han cuadruplicado en menos de una semana a 2.433, según datos del Ministerio de Salud publicados el miércoles, con 57 muertes relacionadas con el COVID-19, la enfermedad respiratoria causada por el coronavirus.

Las iglesias tienen que seguir las reglas del Ministerio de Salud, que restringen las multitudes en lugares públicos, pero pueden permanecer abiertas.

Bolsonaro, un capitán en retiro del ejército criado como católico, fue rebautizado por un pastor evangélico en el río Jordán en 2016 cuando comenzó a planificar una carrera prsesidencial.

El mandatario se enfrenta a cada vez más críticas por ignorar las advertencias de los expertos en salud pública y minimizar la amenaza del virus al llamarlo "una pequeña gripe", pese a que aumenta el número de muertos en las ciudades más grandes de Brasil.

(Reporte de Anthony Boadle y Lisandra Paraguassu; Editado en español por Javier López de Lérida)