Sigue el bloqueo en Afganistán para designar presidente

Ashraf Ghani y Abdullah Abdullah, que se disputan la presidencia de Afganistán, seguían sin llegar a un acuerdo este martes a pesar del anuncio de Estados Unidos de que reducirá su ayuda al país en mil millones de dólares.

El lunes el secretario de Estado norteamericano Mike Pompeo fracasó en un viaje a Kabul a poner fin a la crisis política afgana.

La visita "creó una ocasión para resolver la crisis en curso pero no fue utilizada correctamente", dijo Abdullah, el exjefe del ejecutivo, que aunque fue segundo en las presidenciales de septiembre se declaró vencedor.

Por su parte Ashraf Ghani, oficialmente reelegido en febrero, lamentó en un discurso en televisión que Abdullah pidiera "una enmienda a la Constitución (...) en una noche", algo que según él el gobierno no puede hacer.

Tras el fracaso de su visita, Pompeo anunció que la ayuda estadounidense quedaría reducida "inmediatamente" en mil millones de dólares y otros mil millones más en 2021 si sigue el bloqueo político.

Ashraf Ghani intentó tranquilizar a la población afgana asegurando que "la reducción de la ayuda estadounidense no tendrá impacto directo en los sectores clave" porque el gobierno "tiene planes para las situaciones inesperadas".

Además dijo que Estados Unidos no ha cortado "completamente" su ayuda sino que solo puso condiciones que el gobierno intentará respetar.

Afganistán vive un momento critico de su historia y se enfrenta a la vez al nuevo coronavirus, a una ofensiva de los talibanes, a la retirada de tropas estadounidenses así como al retraso en la apertura de negociaciones entre Kabul y los insurgentes.

Tras visitar el país, Pompeo fue a Doha, donde se reunió por primera vez con el jefe de los insurgentes, con los que Washington firmó un acuerdo histórico hace un mes para retirar las tropas extranjeras de Afganistán a cambio de garantías de seguridad por parte de los rebeldes.

Ese acuerdo prevé la apertura de un diálogo inédito entre el gobierno afgano y los talibanes para decidir el futuro del país e iniciar un proceso de paz tras 40 años de guerras.

La apertura de esas negociaciones, prevista para el 10 de marzo, no fue posible por la incapacidad de Kabul de crear un equipo negociador, así como por una disputa entre el gobierno y los insurgentes sobre la liberación de miles de presos talibanes.

eb/jf/bds/pc

MAS NOTICIAS

Te Recomendamos