Cortes de agua en Siria aumentan riesgo de epidemia (Unicef)

Cientos de miles de personas en el noreste de Siria, en guerra, podrían contraer el nuevo coronavirus a causa, sobre todo, de la escasez de agua, advirtió este lunes el Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef).

Desde hace varios días, la estación de abastecimiento de agua de Aluk, en Ras al Aín, una ciudad situada en la frontera con Turquía y controlada por Ankara y sus fuerzas de apoyo sirias, ya no bombea agua para las zonas controladas por las fuerzas kurdas sirias, enemigas de Turquía.

Turquía decidió dejar de abastecer agua a esa zona el domingo, afirmó el domingo el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH).

La estación de Aluk proveía de agua a unas 460.000 personas, incluyendo a los habitantes de la ciudad de Hasaké y del campo de desplazados de Al Hol, donde viven miles de familiares de combatientes del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

"La interrupción de la distribución de agua, en medio de los esfuerzos frente a la propagación del nuevo coronavirus, hace correr un riesgo inaceptable a niños y familias", denunció en un comunicado Fran Equiza, representante de Unicef en Siria.

Las instalaciones relacionadas con los recursos de agua "no deben utilizarse para obtener réditos militares o políticos", lamentó.

Con el anuncio de un primer caso de coronavirus en Siria, creció el temor a una posible catástrofe sanitaria en el país, en guerra desde 2011.

Las autoridades kurdas advierten que las regiones bajo su control no están suficientemente equipadas para hacer frente a una eventual propagación de la pandemia.

"El riesgo de una explosión de la epidemia aquí es muy importante", declaró preocupado Mazlum Abdi, al frente de las Fuerzas Democráticas Sirias, una alianza de combatientes dominada por los kurdos. Abdi recordó que los habitantes deben de quedarse en sus casas.

En el noroeste de Siria, la región de Idlib, escenario estos últimos meses de una ofensiva del gobierno de Bashar al Asad y de la fuerza aérea rusa, también está desvalida frente a la pandemia, con casi un millón de desplazados, indicó el lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La guerra en Siria ha arrasado las infraestructuras del país y dejado más de 380.000 muertos y millones de desplazados desde 2011.

A finales de 2019, menos de dos tercios de los hospitales del país estaban operativos, mientras que el 70% del personal médico de antes de la guerra huyó del país, según la OMS.

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