Irak preocupado por escalada de violencia entre Teherán y Washington

Tres miembros de la coalición internacional, entre ellos dos estadounidenses, murieron en un ataque en Irak antes de que las incursiones mataran a 26 paramilitares iraquíes partidarios de Irán en la frontera con Siria, una nueva violencia que preocupa el jueves a Bagdad y a la ONU.

La muerte de dos soldados, un estadounidense y un británico, y de un subcontratista estadounidense en un ataque con cohetes no tiene precedentes en Irak desde hace años.

También es el mayor balance -26 muertos- en un ataque contra los paramilitares iraquíes pro-iraníes.

A finales de 2019, los últimos bombardeos aéreos estadounidenses en la frontera entre Irak y Siria causaron la muerte de 25 milicianos pro-iraníes, en respuesta a la muerte de un subcontratista estadounidense en el ataque a una base en el norte del país.

Poco después, en enero, Estados Unidos asesinó en Bagdad al general iraní Qasem Soleimani y a su adjunto iraquí.

Sin embargo, esta vez, un portavoz de la coalición antiyihadista liderada por Washington dijo a la AFP que ni la coalición ni la aviación estadounidense llevaron a cabo una incursión el miércoles por la noche contra los combatientes pro-iraníes en la frontera sirio-iraquí.

- Vengar al líder -

Los 22 ataques contra intereses estadounidenses en Irak desde finales de octubre nunca fueron reivindicados. Pero Washington los atribuye a las facciones iraquíes pro-Irán, que prometen regularmente "vengar" a su líder, asesinado por Washington junto a Soleimani.

El jueves, las brigadas de Hezbolá, uno de los grupos más radicales a favor de Irán en Irak, saludaron "a los que llevaron a cabo esta operación contra las fuerzas de ocupación estadounidenses", pero no reivindicaron la operación. También pidieron más ataques antiestadounidenses.

Estos últimos acontecimientos son sumamente inquietantes. El comando militar iraquí, encabezado por el primer ministro dimisionario Adel Abdel Mahdi, denunció el ataque contra la coalición afirmando que se trata de un "desafío de seguridad muy peligroso".

El presidente de Irak Barham Saleh y el presidente del Parlamento Mohamed al Halbusi también condenaron el ataque.

Por su parte, la misión de las Naciones Unidas en Irak realizó un llamamiento a la "máxima moderación", y afirmó que "el riesgo de actos delictivos de grupos armados es una preocupación permanente" en Irak, que "no necesita convertirse en una arena para las venganzas y las batallas originadas en otros lugares".

Las autoridades iraquíes se encuentran en una posición incómoda frente a la coalición. Continúan llevando a cabo operaciones con sus tropas contra los yihadistas, pero el parlamento votó recientemente la expulsión del país de los 5.200 soldados estadopunidense y el gobierno debe ahora hacer cumplir esta decisión.

La coalición internacional registró un total de 18 cohetes disparados, y 12 personas resultaron heridas, sin especificar su nacionalidad.

El jefe de la diplomacia estadounidense Mike Pompeo y su homólogo británico Dominic Raab exigieron que los autores de los ataques contra la base "rindieran cuentas", según el Departamento de Estado de Estados Unidos.

bur-sbh/vl/mab/zm/eg

MAS NOTICIAS

Te Recomendamos