El presidente salvadoreño Nayib Bukele anunció este viernes que vetó una ley de reconciliación aprobada el miércoles por el Congreso al considerarla inconstitucional porque genera impunidad ante graves crímenes cometidos en la guerra civil (1980-1992).

"Esta nueva ley es una impunidad de facto, esto no es solo inconstitucional sino que además viola varios acuerdos y tratados internacionales", señaló el mandatario en una rueda de prensa en la Casa de Gobierno.

La ley fue aprobada el pasado miércoles en una rápida sesión convocada sorpresivamente ese mismo día por el presidente del Congreso, Mario Ponce.

Bukele adelantó entonces que vetaría la normativa.

"Esta Ley Especial de Justicia Transicional, Reparación y Reconciliación Nacional es un fraude de ley desde su nombre, porque es una simple amnistía para desaparecer las penas para los que cometieron crímenes de guerra", sostuvo el presidente.

La ley vetada establece que será aplicable a toda persona que haya cometido crímenes de lesa humanidad o de guerra "constitutivos de graves violaciones al derecho internacional humanitario" durante el conflicto interno.

En su artículo 61 indica que a las personas condenadas por esos crímenes se les podrá conmutar la sentencia por "razones de salud, edad o similares, independientemente de la pena".

En su lugar "se les podrá otorgar cualesquiera de las formas sustitutivas de la ejecución de las penas privativas de libertad".

El artículo 67 establece a su vez que los jueces pueden reducir penas a un acusado de un crimen de lesa humanidad o de guerra solo por el hecho de que acepte su participación en ellos y pida perdón a las víctimas.

"Los diputados no están legislando a favor del pueblo; hay poblaciones enteras que llevan décadas esperando justicia", recalcó Bukele.

La guerra civil salvadoreña que concluyó el 16 de enero de 1992, dejó más de 75.000 muertos y más de 7.000 desaparecidos.

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