El gobierno etíope recibió este jueves una corona del siglo XVIII de un valor inestimable que un refugiado había ocultado en su apartamento en Holanda durante más de dos décadas.

La entrega tuvo lugar durante una ceremonia en la capital, Adís Abeba, en presencia del primer ministro etíope, Abiy Ahmed, y Sigrid Kaag, ministra de Comercio exterior y Cooperación para el desarrollo holandesa.

Sirak Asfaw, un refugiado que ahora es ciudadano holandés, huyó de Etiopía a fines de la década de 1970 durante las llamadas "purgas del Terror Rojo" y se instaló en Holanda en tanto refugiado.

El refugiado contó que se encontró la corona de oro, en la que están representados Jesucristo y los doce apóstoles, en 1998 en una maleta dejada por un visitante en su casa en Róterdam.

La corona había "desaparecido" de la iglesia de la Santísima Trinidad en Cheleqot, un poblado del norte de Etiopía, señaló este jueves el gobierno holandés en un comunicado.

Sirak Asfaw comprendió que la corona había sido robada, pero lo que más le preocupaba era que "desapareciera nuevamente" si la devolvía a los líderes etíopes de entonces, por lo que la escondió en su apartamento en Róterdam, había dicho a la AFP el año pasado.

Solamente después de que el primer ministro actual Abiy Ahmed asumiera el cargo, en 2018, Sirak se sintió seguro para entregarla.

Entonces contactó con Arthur Brand, un reconocido detective de arte holandés, quien refirió la historia al gobierno neerlandés.

"Es un honor y un placer haber podido facilitar el retorno (al dueño) legítimo" de la corona, señaló la ministra Kaag este jueves en un comunicado.

Abiy agradeció al gobierno holandés por concretar el retorno a su país de la "joya", informó la radio oficial Fana Broadcasting Corporate, que señaló que se cree que esta corona "es una de sólo 20 ejemplares existentes".

La corona ya estaba expuesta este mismo jueves en el Museo Nacional de Etiopía.

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