El gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, posa durante una entrevista con Reuters en Londres, Reino Unido, 13 febrero 2020. REUTERS/Dylan Martinez
El gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, posa durante una entrevista con Reuters en Londres, Reino Unido, 13 febrero 2020. REUTERS/Dylan Martinez

Por William Schomberg, Alessandra Galloni y Swaha Pattanaik

LONDRES, 14 feb (Reuters) - Durante años, el jefe del Banco de Inglaterra, Mark Carney, advirtió sobre los riesgos económicos de que Reino Unido abandonara la Unión Europea, pero ahora que ha sucedido, dice que los planes del primer ministro Boris Johnson para impulsar el crecimiento podrían tener un lado positivo.

En una entrevista con Reuters, un mes antes de que termine su mandato de casi siete años como gobernador del Banco de Inglaterra, Carney dijo que Reino Unido se está moviendo para abordar su principal problema económico: la baja productividad.

Después de una contundente victoria electoral en diciembre que allanó el camino para el Brexit el 31 de enero, Johnson dio luz verde esta semana a una nueva línea de ferrocarril de alta velocidad que, según una estimación, podría costar más de 100.000 millones de libras (130.000 millones de dólares).

Johnson ha prometido más ayuda para las regiones donde el crecimiento ha quedado muy lejos del de Londres y de otras grandes ciudades.

"Un ambiente en el que todo se revisa es un terreno fértil para tomar distancia y hacer cambios más profundos de los que se podrían haber hecho", dijo Carney cuando se le preguntó sobre las posibles ventajas para la economía por el Brexit.

"Es temprano, pero hay algunas iniciativas -el presupuesto será revelador- que sugieren que se están aprovechando algunas de estas oportunidades", dijo en la oficina que los gobernadores del Banco de Inglaterra han usado durante más de 200 años.

Carney irrumpió en la escena financiera británica desde su Canadá natal en 2013, asumiendo las riendas de la política monetaria cuando el país todavía estaba luchando por sacudirse la resaca de la crisis financiera mundial.

Cuando llevaba tres años después de mandato, Reino Unido votó en un referéndum salir de la UE pese a las advertencias de Carney y la mayoría de los analistas de que la economía británica probablemente sufriría.

Carney, que enfureció a muchos partidarios del Brexit con sus comentarios, no ha cambiado de opinión, pese a que Johnson dice que abandonar la UE liberará el potencial del país.

"Está absolutamente claro en los datos, tanto los de las encuestas como los datos duros, que ha habido un impacto, un impacto notable en la inversión y, por supuesto, eso influye en la productividad", dijo.

El Banco de Inglaterra ha estimado que el proceso del Brexit ha reducido la productividad, un indicador clave de cuánto puede crecer una economía a largo plazo, en un 2%.

(1 dólar = 0,7663 libras)

(Editado en español por Javier López de Lérida)