¿Celebrar los Juegos Olímpicos de Tokio-2020 sin la presencia de atletas rusos? La posibilidad de que esto ocurra está cada vez más cerca, después de que la Unidad de Integridad del Atletismo (AIU) haya reclamado este miércoles la exclusión de la Federación Rusa de Atletismo de World Athletics.

Después de que la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) decidiera en diciembre excluir a Rusia de toda competición internacional durante un periodo de cuatro años, incluidos los Juegos de 2020 y 2022, el país se expone ahora a quedarse fuera de los organismos internacionales y a que sus deportistas 'limpios' tampoco puedan competir, aunque sea bajo bandera neutra.

La AIU y World Athletics están dispuestas a ir más allá que la AMA y dejar fuera de las competiciones a los atletas rusos que no se hayan visto implicados en casos de dopaje.

Este mecanismo fue paralizado en noviembre pasado tras la suspensión provisional, el pasado 21 de noviembre, de cinco dirigentes de la Federación Rusa de Atletismo (RUSAF), entre ellos el entonces presidente Dmitri Chliakhtin, sospechoso de haber "obstaculizado una investigación" que implicaba al atleta Danil Lysenko.

- Continuidad en la RUSAF -

Los dirigentes están acusados de suministrar documentos falsos para permitir al subcampeón del mundo de 2017 que se librara de una sanción por faltar a su obligación de estar localizable para las autoridades antidopaje.

Como consecuencia de ello, World Athletics (anteriormente conocida como IAAF) paralizó también el proceso de reintegración de la RUSAF.

Es este mismo 'caso Lysenko' el que amenaza ahora a Rusia de quedar, simplemente, expulsada del planeta atletismo.

"Estas recomendaciones han sido formuladas por el consejo de la AIU tras haber examinado la respuesta de la RUSAF sobre la acusación publicada el 21 de noviembre de 2019", indicó el órgano independiente en un comunicado.

Para la AIU, la acusación contra la RUSAF "se mantiene intacta" puesto que este organismo "ha tenido la ocasión sobradamente de presentar todo elemento o prueba que, según ella, responda a los argumentos de la AIU en su contra".

"Hasta el momento no lo ha hecho", precisó la AIU, que se mostró muy preocupada por el hecho de que la actual dirección de la RUSAF, que preside Yulia Tarasenko tras sustituir en noviembre a Chliakhtin, "no es más que una continuación de la anterior" directiva.

- Presión -

Respondiendo al comunicado de la AIU, World Athletics se mostró no obstante dispuesta a tender la mano una última vez a Rusia y a su nuevo ministro de Deportes, Oleg Matytsnin, nombrado la semana pasada.

Si las autoridades reconocen los hechos, el Consejo impondrá sanciones más benévolas "que no incluirían la exclusión" y propondrá relanzar un sistema, actualmente en suspenso, que permite a los atletas rusos competir internacionalmente bajo bandera neutra, iniciando "un nuevo proceso para reintegrar al atletismo ruso".

Pero "si la RUSAF continúa negando las acusaciones corresponderá al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) arbitrar el litigio".

"Si las acusaciones se confirman, el dosier volverá a la mesa del Consejo de World Athletics, que impondrá sanciones", entre las que podría estar la exclusión de Rusia.

La recomendación de la AIU mete más presión a la RUSAF, ya criticada por varios de los principales atletas rusos, como la triple campeona mundial de salto de altura Mariya Lasitsken, el campeón del mundo en 2015 de los 110 metros vallas Sergey Shubenkov y la vigente campeona mundial de salto con garrocha Anzhelika Sidorova.

Después de escribir en diciembre una carta abierta para pedir explicaciones a su federación, en enero rescataron su comisión de atletas, que se encontraba inoperativa, para intentar tener peso en lo acontecimientos.

Lasitsken ya se entrevistó con el nuevo ministro de Deportes Oleg Matytsnin.

"Quiero creer. Deseo esperar que estos cambios nos ayuden, que tengan influencia en la Federación Rusa de Atletismo, porque estamos en un estado realmente lamentable", declaró la tres veces campeona mundial a la AFP tras la entrevista.

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